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La gran banca española todavía mantiene actividad en los paraísos fiscales, aunque algo más reducida

8 Agost, 2009 - Entitats financeres, Paradisos fiscals

Miguel Ángel Valero– Capital Madrid La gran banca española todavía mantiene actividad en los paraísos fiscales, aunque algo más reducida El BBVA mantiene oficinas o representaciones en Panamá y Curasao, y el Santander obtiene allí el 2,8% de sus resultados Desde el estallido del escándalo de las cuentas opacas y de los planes de pensiones […]

Miguel Ángel ValeroCapital Madrid
La gran banca española todavía mantiene actividad en los paraísos fiscales, aunque algo más reducida
El BBVA mantiene oficinas o representaciones en Panamá y Curasao, y el Santander obtiene allí el 2,8% de sus resultados
Desde el estallido del escándalo de las cuentas opacas y de los planes de pensiones para consejeros suscritos con dinero ocultado en paraísos fiscales -lo que por cierto le permitió a Francisco González deshacerse de Emilio Ybarra, el otro copresidente, del vicepresidente y consejero delegado, Pedro Luis Uriarte, y de los representantes del antiguo BBV en el consejo y adelantar la presidencia única-, el BBVA lleva cinco años reduciendo su presencia en estos polémicos centros internacionales. Pero todavía no lo ha conseguido del todo. El BBVA se retiró en 2008 de 36 centros financieros off-shore o paraísos fiscales en los que operaba hasta entonces, aunque reconoce que aún opera en “tres o cuatro”. El argumento del banco que preside Francisco González es el BBVA tiene “actividades residuales y comerciales” en esos paraísos fiscales que “todavía no puede dejar de realizar”. La cuestión es si esta actividad vulnera su propio Código de Conducta.
Por supuesto, se mantiene el compromiso formulado en el año 2004 de retirarse de todos los centros off-shore y paraísos fiscales, por el riesgo reputacional que suponen estas operaciones para el grupo. Entre los paraísos fiscales en los que todavía opera el grupo, la mayor actividad se concentra en Panamá y en Curasao, en la frontera con Venezuela. Toda esta operativa depende de Vicente Rodero, director para América del Sur del grupo BBVA. “El resto de centros en los que hay presencia del BBVA son totalmente residuales y estamos en proceso de retirarnos”, señalan en el banco.
Quizás para compensar el mantenimiento en “tres o cuatro” paraísos fiscales, pese al compromiso adoptado hace cinco años, la Memoria de Responsabilidad Corporativa del grupo BBVA resalta que más de 49.900 empleados participaron en cursos de formación sobre prevención de blanqueo de capitales y de la financiación de actividades terroristas, y 276 especialistas en este área colaboraron con el banco durante el pasado ejercicio para evitar que el dinero concedido a clientes particulares o societarios sirviera para financiar actividades delictivas.
Por su parte, el otro gran banco multinacional español, el Santander, lleva desde el año 2005 con una estrategia de reducción de su presencia en paraísos fiscales, aunque ese compromiso no vino forzado por ningún escándalo como el de las cuentas opacas del BBVA. Esa intención del grupo que preside Emilio Botín choca con una tozuda realidad: la agresiva política de compras de entidades financieras en Estados Unidos (Sovereign) Reino Unido (Alliance & Leicester y Bradford & Bingley), Brasil (Banco Real) y otros países tiene, entre otras consecuencias, hacerse cargo de filiales y de sociedades vinculadas en paraísos fiscales y centros internacionales similares. Sólo esas cuatro entidades adquiridas en 2008 llevaban incluidas 23 sociedades en paraísos fiscales, que aumentaron hasta 53 el número total de filiales en territorios off-shore del Grupo Santander.
Eso explica que, pese a la estrategia de reducción de presencia acometida por el grupo desde hace cuatro años, el pasado ejercicio el beneficio de la operativa en paraísos fiscales haya aumentado el 25%, hasta los 248 millones de euros. Una cifra que significa que el 2,8% de todo el resultado del grupo Santander en 2008, que ascendió a 8.876 millones, procede de paraísos fiscales. Como referencia, España aporta el 30% del beneficio del grupo.
Santander Bank & Trust, banco filial dedicado a la gestión de grandes patrimonios de clientes extranjeros y ubicado en el paraíso fiscal de Bahamas, fue su sociedad en estos polémicos centros más rentable, con un beneficio de 185 millones de euros. Banco Santander Bahamas International, que canaliza desde ese paraíso fiscal grandes operaciones de financiación, le aportó otros 114 millones (2,5 veces más que el año anterior). Pero otras sociedades, como Holbah, con 113 millones en pérdidas, registraron números rojos.
El Santander deja claro que pretende “reducir el número de unidades” y que “tiene previsto reducir el mayor número posible a corto plazo”. De hecho, muchas de las filiales en paraísos fiscales están inactivas o en fase de liquidación, pero otras se dedican a la gestión de grandes patrimonios (las de Bahamas, algunas de Jersey y la Isla de Man), y su desaparición no es tan sencilla, sobre todo cuando hay clientes que exigen el secreto bancario y la opacidad fiscal.

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