Menu

Otro año con deuda y toque de atención del FMI

4 Octubre, 2014 - Crisi sistémica, Opinió, Organismes internacionals

Primo González – República.com Las cifras del Presupuesto para 2015 dejan, como sucede siempre con las cuentas públicas del Estado, algunas decepciones, muchas preguntas y apenas satisfacciones. Quizás en el capítulo de lo decepcionante habría que poner en primera posición el eterno problema de la Deuda Pública y su escasa mejoría previsible para el año […]

Primo GonzálezRepública.com
Las cifras del Presupuesto para 2015 dejan, como sucede siempre con las cuentas públicas del Estado, algunas decepciones, muchas preguntas y apenas satisfacciones. Quizás en el capítulo de lo decepcionante habría que poner en primera posición el eterno problema de la Deuda Pública y su escasa mejoría previsible para el año que viene. Más bien, su ligero empeoramiento, que ya se puede considerar un avance, ya que en el año 2014 que estamos a punto de finalizar la Deuda Pública en relación con el PIB se va a despedir con un nivel del orden del 98% frente al 92% del año pasado.
Teniendo en cuenta que unos dos puntos de ese nivel de endeudamiento que se espera para finales de este año 2014 se ha obtenido de forma artificial (elevando la cuantía del PIB tras los cambios normativos de Bruselas), el empeoramiento del año que estamos terminando habrá aumentado en unos 10 puntos del PIB, un resultado que desde luego no es para tirar cohetes y que alerta sobre la importancia de reforzar los mecanismos de ahorro y ajuste, sobre todo ahora que tenemos los costes de financiación por los suelos.
En el año 2015, el grado de endeudamiento público va a seguir en alza y rebasará casi con seguridad, al menos si hemos de creer las previsiones oficiales, el nivel del 100% del PIB. Por encima de este listón no hay muchos países en el mundo y desde luego no sirve de mucho consuelo que en esa lista se encuentren economías como la de Japón y Estados Unidos, economías con recursos más que suficientes para afrontar tamaña devolución de sus deudas.
Los más directamente comparables para nosotros son Francia (nivel de deuda similar al nuestro), Italia (que supera el 130% del PIB) y algunos otros. Alemania, siempre alumno aventajado en este tipo de estadísticas, apenas supera el 78% y, a diferencia de España, está bajando, mientras nuestra Deuda Pública se encuentra en alza todavía. Esa es posiblemente una de las peores noticias que nos depara el Presupuesto del ejercicio de 2015. España tendrá que realizar el año entrante emisiones de Deuda Pública nada menos que por importe de 242.800 millones de euros para hacer frente a las amortizaciones de la deuda que vence y para asumir nueva deuda adicional por importe de unos 47.000 millones de euros, ya que a pesar de todas las mejoras de la economía, el Estado sigue gastando más de lo que es capaz de ingresar.
El coste financiero, menos mal, se va a reducir un poco, hasta los 35.500 millones de euros, lo que representa un 3% menos de lo que posiblemente se recortará este año 2014 respecto de las previsiones iniciales, ya que se estima un ahorro de unos 5.000 millones por el efecto de la bajada de tipos de interés. Aún así, y teniendo en cuenta que la inversión pública en infraestructuras será de unos 9.500 millones de euros, no resulta en absoluto gratificante observar cómo el coste financiero del Estado es tres veces y media superior a las inversiones. Una desproporción abusiva que dista mucho de la que mostraba España antes de la crisis y que permitió progresos importantes en el PIB, que ahora parecen lejos de nuestro alcance.
La casualidad ha querido que el mismo día en el que el ministro de Hacienda presentaba en el Congreso las cifras del Presupuesto para el año 2015 con los datos de la previsible evolución de la Deuda Pública española el año próximo, se ha producido un primer avance del informe del Fondo Monetario Internacional sobre la economía mundial en el que apunta directamente a España como el segundo deudor exterior más importante del mundo detrás de Estados Unidos. Deuda Pública y deuda externa son cosas distintas, ya que de la primera, una parte sustancial está financiada por el ahorro doméstico y sólo una tercera parte es deuda externa.
La deuda externa española total estimada por el FMI ronda los 1,4 billones de dólares, lo que equivale a un 103% del PIB estimado del año pasado. Los analistas del FMI señalan en sus comentarios que este nivel de deuda frente a los mercados internacionales constituye un riesgo palpable para la futura estabilidad de la economía, que debería esforzarse en mejorar la balanza de pagos para evitar que el riesgo frente al exterior alcance caracteres preocupantes.
 

ATTAC Madrid no se identifica necesariamente con los contenidos publicados, excepto cuando son firmados por la propia organización.