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ATTAC ante la Conferencia internacional sobre Cambio Climático COP 21 (París)

14 Novembre, 2015 - Internacional, Opinió, Unió Europea

Manifiesto Una realidad marca la actual situación de la economía planetaria y sus implicaciones ambientales y es el hecho de que aproximadamente el 20% de la población mundial absorbe el 80% de los recursos naturales generando por tanto una evidente desigualdad social. Esta concentración tan enorme de los recursos, consustancial a la economía de mercado […]

Manifiesto
Una realidad marca la actual situación de la economía planetaria y sus implicaciones ambientales y es el hecho de que aproximadamente el 20% de la población mundial absorbe el 80% de los recursos naturales generando por tanto una evidente desigualdad social. Esta concentración tan enorme de los recursos, consustancial a la economía de mercado y al modelo capitalista que la sustenta, permite a las grandes corporaciones empresariales, especialmente las financieras, actuar desde plataformas de poder que sortean o eliminan los sistemas de regulación pública protectores de intereses comunes,  provocando crecientes incidencias ambientales al privilegiar las rentabilidades a corto plazo que recortan costes en gestión ambiental.
Todo ello lleva a la suicida insostenibilidad de este sistema capitalista, por definición basado en el desacoplamiento entre los ciclos productivos generadores de beneficio y los ciclos de los recursos naturales explotados, implicando así graves disfunciones ambientales que no son sino indicadores de los fallos de este sistema productivo.
Esta situación económica se opone radicalmente al hecho de que los recursos naturales son bienes públicos y comunes que por tanto son fuentes generadoras de Derechos que además son concatenados (al agua, a la seguridad alimentaria y sanitaria, etc …). El uso desregularizado de estos recursos atenta no solo a la sostenibilidad ambiental sino a los propios Derechos civiles.
Es por ello por lo que consideramos que ante la extrema gravedad de la situación ambiental se exige implicar de manera más firme a la ciudadanía en las políticas de prevención para que con voz propia y en su relación con sus instituciones y gobiernos, exijan el  respeto a sus Derechos al medio ambiente pues en ello va la demanda por un modelo social y económico más justo y equilibrado.
Particularmente el Cambio Climático no es sino una voz de alerta de la insostenibilidad social, económica y ambiental del sistema capitalista. Un dato ilustra este hecho: el 90% de las grandes corporaciones multinacionales (su gran mayoría del sector generador de energía) emiten 2/3 del volumen de gases de efecto invernadero.
Siendo como son las viejas políticas energéticas las principales culpables de este Cambio Global es exigible nuevos paradigmas a este nivel que lleven en un proceso de transición a un cambio basado en el equilibrio energético, en la eficiencia y en el uso de fuentes renovables que implicaran romper con los sistemas centralizados de generación energética (y por tanto de poder político y económico) y fomentar la generación distribuida y por tanto la descentralización de las instalaciones generadoras y distribuidoras de energía potenciando el autoconsumo como paradigma de un nuevo sistema para el empoderamiento de la ciudadanía también a nivel energético.
Debemos reafirmar, a su vez, que las medidas internacionales en la lucha contra el Cambio Climático asumidas hasta el momento han sido completamente ineficaces y que tan solo han servido para una inútil escenificación de la preocupación y no de propuestas firmemente tendentes a la resolución del problema. La crisis (económica y ecológica, tienen el mismo origen) exige urgentes medidas que impliquen soluciones integrales que partan de la indudable clarificación de los reales responsables del problema (los países más industrializados que colonizan a los que están en vías de desarrollo) y que deben hacerse responsables máximos de estas soluciones, huyendo de las estrategias del “todos salen ganando” (Protocolo de Kyoto) donde utópicamente se planteaba que el mercado, causante real del problema, lo resolviera. Ha pasado el momento de regular derechos de emisiones para reducir estas emisiones. Se trata ya de regular las emisiones (reducirlas) para respetar los derechos ciudadanos, que no admiten más los niveles de emisiones actuales.
Por todo ello proponemos:

Principio irrenunciable en nuestra organización es la consideración esencial de un cambio sistémico a un nuevo modelo integral de “economía ecológica” es esencial para lograr la transición real a una sociedad donde la seguridad global (ambiental, social y económica) se haga efectiva.
En este sentido la tendencia a estas supuestas “economías verdes” o capitalismo verde (oxímoron en sí mismo) no son sino un paso inane que no supone sino evitar parcialmente una parte del problema. Una sociedad verde no es solo una que produce menos impactos ambientales sino que fomenta el equilibrio social, la igualdad en términos sociales y políticos.

ATTAC Madrid no se identifica necesariamente con los contenidos publicados, excepto cuando son firmados por la propia organización.