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A propósito del socialismo en Europa

6 abril, 2010 - Opinió, Portada

Carlos Martínez – Presidente de ATTAC España
Desde hace un tiempo se escribe y se argumenta acerca de que el socialismo, no debe tener dogmas. El socialismo es un camino, afirmó Felipe González, pero ¿hacia dónde?
Está claro que el socialismo no debe ser dogmático y que está en construcción continua, pero ¿qué pretende ser?
Muchas veces cuando oigo hablar de falta de dogmatismos y de caminos, no es sino para justificar el no socialismo. Hay gente que reclamándose del socialismo, construye liberalismo, camina hacía el neoliberalismo, no se enfrenta a las y los poderosos e incluso es monárquica, que es un arcaica forma de desigualdad jurídica y sistémica.
No se puede pues, utilizar la palabra socialismo como excusa para justificar el capitalismo y menos la explotación de las clases trabajadoras.
Julian Besteiro (borrón gravísimo aparte de apoyar el golpe de estado del Coronel Casado, contra el Gobierno legitimo Juan Negrín, junto a cenetistas y militares derrotistas) decía que los socialistas en cuanto a regímenes burgueses eran accidentalistas, pues lo que buscaban era la instauración del socialismo y por tanto la sociedad sin clases, por lo que argumentó una suerte de dictadura del proletariado democrática. Pero ojo el accidentalismo besteirista reconocía la centralidad de la clase obrera, su derecho a gobernar y a acabar con el capitalismo.
El socialismo que hunde sus raíces en Rousseau y en el jacobinismo de la Revolución Francesa, tiene en Marx su teórico más importante pues, no sé si sin pretenderlo, creó escuela, pero sobre todo implementó práctica, es decir fue proactivo creando un corpus doctrinal que sirve para sistematizar pensamiento político de cara a la acción.
Marxistas son casi todos los fundadores de los partidos socialistas. En los Sindicatos, la cosa está más plural y muchos anarcosindicalistas, cartistas y utópicos juegan un papel. Pero nadie niega, los anarquistas incluidos, el papel de la lucha de clases en su desarrollo e implantación, al menos en sus inicios.
El eurosocialismo
El dilema es en Europa, cómo se construye el socialismo en sociedades con una fuerte implantación de la democracia liberal y de partidos. No hay ejemplos recientes de tal, si muchos de luchas, avances, retrocesos, pactos y la consecución hoy en fase de demolición del Estado Social.
Pero si hay ejemplos en América Latina. La vía democrática al socialismo de Salvador Allende en Chile, que sí era una experiencia hacía el socialismo construido desde la democracia, fue ahogada en sangre por la burguesía chilena con el apoyo pasivo de la Democracia Cristiana.
Gobiernos de izquierda y centro izquierda fueron igualmente masacrados en Guatemala y Brasil. Pero tras Allende, fue Venezuela y es Venezuela uno de los intentos más serios de avanzar por la senda socialista, aunque a demasiados y demasiadas europeas de “izquierdas” tal cosa no les guste. Es curioso como tantos y tantas progresistas europeos, se molestan porque Venezuela, su gobierno socialista, no facilita la labor de empresas de comunicación que apoyaron el golpe de estado contra la senda hacia el socialismo, por caminos democráticos y prefieran exigir el derecho de la burguesía venezolana a boicotear incluso violentamente el proceso, antes que ser solidarios/as con compañeras y compañeros, que con defectos y problemas tratan de construir un mundo mejor, haciendo una Venezuela más justa. Eso nos puede dar una pista de como ha penetrado la cultura liberal y derechista en la “izquierda europea”.
Ignoran muchos y muchas progres que el golpe de Estado del 18 de Julio de 1936 en España, se dio no contra la República, en sí misma, sino contra sus medidas socializantes y sociales como el caso paradigmático de la reforma agraria, así como contra el Frente Popular reciente vencedor de la elecciones. Ignoran que todos los medios de comunicación que apoyaron el golpe de estado militar y reaccionario fueron puestos fuera de la ley e intervenidos por el régimen liberal de la II República Española.
Es curioso tener que decirlo, pero la izquierda y el socialismo también tienen derecho a defenderse, aunque sean latinamericanos más oscuros de piel, sus impulsores e impulsoras, en este momento.
No solo las grandes empresas y los ricos tienen derecho a imponer su forma de vida aunque sea violentamente.
No nos engañemos, si en el Estado Español, camináramos hacía el socialismo, habrían duras y serias resistencias de las derechas. Estamos como estamos y leyendo “la Razón” o escuchando “Intereconomía” o la COPE, se piden medidas cuasi violentas contra los socioliberales, así que imaginad que se deseara avanzar más, como sería lógico, la que nos liarían. Yo pienso que ilegalizarían a las Izquierdas y los Sindicatos, pues ya lo han hecho varias veces antes.
Pues bien, también en América; Ecuador, Bolivia o Paraguay e incluso Uruguay y Brasil, son ejemplos a tener en cuenta, entre otros. Observarlos, apoyarlos, aprender de ellos, son algunas de las tareas que las y los Socialistas europeos debiéramos tener. Claro, nos topamos con Cuba. Pues bien Lula, Morales, Chávez, Correa o Lugo son amigos de Fidel, lo apoyan, pero también otros y otras. La percepción de Cuba en Latinoamérica o en África, por ejemplo es muy distinta a la dominante en Europa. Tal vez esto debiera hacernos pensar algo.
Concluyendo. La cultura empresarial del centroderecha ha penetrado en el “socialismo europeo” hasta sus raíces. Tal vez debiéramos en esto aprender de los USA y hablar de liberales al referirnos a la progresia bienpensante europea. Si, liberales, que no socialistas.
Ahondo más, el socialismo, es lo contrario del capitalismo. El socialismo surgió frente al liberalismo, propugnando otra sociedad, no solo democrática, sino sin clases y con propiedad social o colectiva. El socialismo está por la eliminación de las clases y mientras esto llega, por disminuir las diferencias de clase.
El socialismo se enfrenta a las derechas por sus concepciones morales y culturales, pero también económicas. Nunca los banqueros pueden ser los aliados del socialismo, pues este nacionalizaría sus empresas en cuanto tuviera el coraje político de hacerlo.
El socialismo jamás puede apoyar la privatización de los bienes públicos para transformarlos en negocio. Es justo lo contrario.
Pero todo lo afirmado, está lleno de matices y por tanto, el no ser dogmático, no consiste en vender las ideas socialistas a la cultura liberal, a las multinacionales, a las y los poderosos, a los reyes. El camino hacia el socialismo en Europa, es largo y duro, incluso seguramente el trabajo nos lo harán en otros continentes. Pero por lo menos estemos de acuerdo en que socialismo, es lo contrario de capitalismo.
http://carlosmartinezblay.blogspot.com/

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