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Atención Sociosanitaria. Análisis y Propuestas de mejora

3 juliol, 2021 - Articles


Frente a los cambios demográficos y sociales, se ha generado la necesidad de unir esfuerzos y coordinar actuaciones entre los sistemas sanitarios y sociales a fin de atender adecuadamente a la población diana, garantizando el acceso a una atención integral, de calidad y en condiciones de igualdad para todos los ciudadanos, teniendo siempre a las personas como eje central.
A ésta atención se le ha puesto el apellido de sociosanitaria, y su proceso de creación ha sido impulsado por leyes, convenios y normativas, con mayor o menor resultado , dependiendo del área sanitaria , del área social o de ambas.
Para ello es preciso conocer las características de las personas a las que va dirigida la atención sociosanitaria, identificando sus necesidades, los recursos que necesitan y como y quien deben prestarlos.
IDENTIFICACIÓN DE NECESIDADES
1) Personas en situación de desprotección
La desprotección se encuentra vinculada a situaciones de vulnerabilidad, ya sea de forma circunstancial (casos de exclusión) o forma estructural (dependencia, discapacidad ). Es preciso identificar las situaciones en que se encuentran estas personas y valorarlas dentro de un enfoque sociosanitario.
2) Enfermedades mentales
Además del estigma social, este tipo de patología, habitualmente crónica, suelen acompañarse de un nivel de discapacidad funcional importante que plantea la necesidad de recursos y dispositivos que deben formar parte de los servicios sociosanitarios y que en la actualidad no se tienen .
3) Final de la vida
La situación del final de la vida suele tratarse básicamente desde el punto de vista sanitario, intentando preserva la dignidad de las personas y su calidad de vida. Un abordaje sociosanitario, complementa un soporte social y/o espiritual.
4) Personas dependientes
En la situación de dependencia influyen muchos factores: físicos, emocionales, de relaciones, sociales, económicos. La población considerada dependiente es muy diversa y variada según la causa: edad, capacidades o necesidades de apoyo que precisan. En éste sentido es necesaria una atención integral a todos los grupos en situación de dependencia de acuerdo con los criterios sociosanitarios.
5) Personas con enfermedades raras
Es necesario tener una sensibilidad especial hacia todos los colectivos minoritarios. Sus problemas son variados y complejos y en muchas ocasiones conducen a la cronicidad. En la actualidad este colectivo es poco visible por los poderes públicos y de ahí que no se contemplen en el tratamiento integral sociosanitario.
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6) Trastornos adictivos:
La misma línea que las enfermedades mentales: estigmatización, exclusión, cronicidad y especificidad .Deben estar incluidos también en el ámbito de la atención sociosanitaria. La realidad es que no existen programas, centros de atención íntegra para tratamientos de desintoxicación y prevención y lo que hay son centros privados o concertados.
7) Atención temprana
El desarrollo infantil es un proceso dinámico. Teniendo en cuenta los diversos trastornos en su desarrollo, precisa un abordaje interdisciplinar especializado y bien coordinado entre los ámbitos sanitarios, sociales y educativos.
Una parte de los grupos referenciados requieren cuidados continuados, es decir, la prestación de servicios de larga duración destinados a mantener al máximo los niveles de funciónalidad, salud y bienestar mental y social. Antes de acceder al sistema, es precisa una valoración integral del estado de salud por especialistas, un adecuado tratamiento sanitario o social previo podría haber evitado la necesidad de cuidados continuados.
Grupos como la Atención temprana o personas con enfermedades raras requieren una atención mucho mayor de la que gozan en estos momentos, de no ser así se generan discapacidades permanentes. Un punto olvidado es el del cuidador. Es preciso dar soporte con una visión social desde Atención Primaria a las familias que tienen a su cargo personas con problemas de salud, lo que se le llama “Cuidar al cuidador”
REPERCUSIÓN DE LA PANDEMIA SOBRE LOS CUIDADOS CON PERSPECTIVA DE GÉNERO
La rápida evolución de la pandemia de la COVIV-19 , provocó que el Gobierno declarase el estado de alarma el 14 de marzo de 2020, con la finalidad de afrontar una situación de emergencia sanitaria. Una medida extraordinaria dentro de una crisis sin precedentes de enorme magnitud, que ha dejado al descubierto el problema estructural de la atención sociosanitaria.
La situación de las personas de edad avanzada durante esta pandemia ha sido expuesta de forma mediática. Sin embargo, es preciso hacer visible las consecuencias que ésta ha tenido en las mujeres, vinculadas al ámbito de los cuidados comunitarios, tanto en el espacio doméstico como en el laboral. La mujer como figura cuidadora suple, en cierta manera, los cuidados que deberían ejecutarse desde la atención sociosanitaria.
Ámbito doméstico
Han sostenido y sostienen a personas, emocional, física y económicamente más allá de sus propias posibilidades, enfrentándose a situaciones difíciles casi sin recursos económicos, de vivienda, de formación, para atender determinadas enfermedades y/o situaciones complejas. La ausencia de medios es sustituida por tiempo y desgaste psicológico dado que los cuidados comunitarios están infravalorados tanto por la sociedad como por las instituciones.
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Casos concretos en el ámbito doméstico:
• Mujeres mayores solas: mujeres con pensiones de subsistencia, vulnerables desde el punto de vista sanitario, con confinamiento muy estricto evitando cualquier contacto con el exterior, sin respuesta desde AP sin capacidad o conocimiento sobre el sistema telemáticos y telefónico que se nos ha impuesto, es decir en soledad. Solo y en ocasiones apoyado por las redes sociales y vecinales que han permitido paliar estas situaciones aunque no en todos los casos.
• Mujeres, niñas y niños victimas de violencia machista: Ha obligado a la convivencia de mujeres , niños y niñas junto a los maltratadores las 24 horas del día teniendo que gestionar la relación de manera que la violencia no recaiga sobre los niños. Las secuelas de ésta situación extrema se están manifestando con posterioridad a nivel físico y psicológico.
• Mujeres que cuidan a familiares con enfermedades crónicas o diversidad funcional, problemas de salud mental , adicciones : La convivencia en espacios reducidos, con la carga del cuidado a toda la familia , la complejidad de atender a personas con estas patologías unido a la pérdida de las ayudas a la dependencia ya existente con anterioridad a la pandemia y la dificultad de acceder al sistema sanitario por el cambio de modelo, ha expuesto a las cuidadoras a una carga de trabajo extremadamente elevada con todas las consecuencias físicas y psicológicas tanto para ellas como para las personas a las que cuida.
Casos concretos en el ámbito profesional:
• Sanitario y Sociosanitario: Especialmente al caso de las trabajadoras de las residencias de mayores con salarios bajos y muchos contratos precarios, desarrollando trabajos en ocasiones sin tener la formación necesaria ni reconocimiento social.
• Mujeres cuidadoras en situación irregular: migrantes cuya situación ilegal les impide recibir cobertura social y deben trabajar de forma precaria, con salarios mínimos, sin ser reconocido invisibilizadas, muchas veces atendiendo y cuidando a terceras personas. La pandemia ha dejado en la calle a muchas de ellas, mientras que otras han estado casi en situación de explotación.
La feminización de los cuidados es el resultado de estereotipos sociales y se traduce en condiciones laborales precarias, desiguales, injustas, basadas en el menosprecio de las tareas que implica.
En la vida cotidiana, las mujeres se ven obligadas a asumir los trabajos de cuidar, en condiciones adversas, tratando de paliar y compensar un sistema deficiente que ha empeorado a raíz de la no atención sociosanitaria.
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Llevamos más de 30 años hablando de asistencia sociosanitaria, convocando distintos espacios de debate, tanto desde el ámbito institucional (Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales en su momento o CCAA) y profesional (distintas sociedades profesionales estamentales o multidisciplinares) y elaborando decenas de documentos, muchos de ellos referencias imprescindibles de la tarea que supone la coordinación entre el ámbito sanitario y el social, compartiendo mayoritariamente el diagnóstico y las líneas de tratamiento del problema, sin que por otra parte las distintas administraciones (estatal, autonómica y local) hayan puesto en marcha de manera eficaz sus soluciones.
La pandemia de la Covid-19 que sufrimos desde hace ya más de un año ha puesto de manifiesto las tremendas debilidades de la coordinación sociosanitaria diagnosticadas en los sucesivos documentos sobre todo en el ámbito de las residencias de personas mayores y ha puesto de relieve la necesidad de repensar el modelo residencial y actualizar tanto el diagnostico como el tratamiento de la atención sociosanitaria
Algunos antecedentes
• El informe de la Oficina del Defensor del Pueblo del año 2000 https://www.defensordelpueblo.es/wp-content/uploads/2015/05/2000- 01-La-atenci%C3%B3n-sociosanitaria-en-Espa%C3%B1a- perspectiva-gerontol%C3%B3gica-y-otros-aspectos-conexos.pdf
Puede considerarse el primer análisis sobre la atención sociosanitaria en España, que a su vez recoge ya dos programas de atención sociosanitaria operativos desde finales de los años 80 y principios de los 90 en dos comunidades autónomas, que en su dia tuvieron un amplio impacto y reconocimiento en sus respectivos territorios:

aquellos enfermos, generalmente crónicos, que por sus especiales características pueden beneficiarse de la actuación simultánea y sinérgica de los servicios sanitarios y sociales para aumentar su autonomía, paliar sus limitaciones o sufrimientos y facilitar su reinserción social”
• Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia.
Estos referentes pueden considerarse los hitos más relevantes en nuestro país para el abordaje de un problema mayor que se ha producido en la atención a las personas mayores, las personas con multimorbilidad y dependencia y que por sus especiales características sanitarias y sociales, requieren de una sinergia del sistema sanitario y el soporte social.
En todo este tiempo se ha producido abundante literatura y encuentros que sin embargo no han impedido que la atención sociosanitaria y en concreto el sistema residencial para personas mayores, con la pandemia de la covid 19 haya sufrido un descalabro importante en cuanto a mortalidad (alrededor del 50 % de las muertes por covid se han producido en las residencias) falta de atención (protocolos en algunas CCAA, aconsejando no remitir a los pacientes graves al hospital) aislamiento y mala praxis para personas muy vulnerables y deshumanización de la muerte de muchos de ellos.
Características diferenciales entre el sector social y el sanitario que han contribuido al impacto negativo de la COVID en las residencias
Los centros sociosanitarios, diseñados en un principio para personas válidas o con dependencia leve, han ido asumiendo con el paso del tiempo mayor carga sanitaria por el aumento de la esperanza de vida y el aumento de las condiciones crónicas. La administración en su inicio, con una visión cortoplacista, definió una serie de recursos sanitarios que prestaran atención a las necesidades sanitarias, cada vez más complejas, pero con un origen diferente del SNS. El porcentaje de privatización de estos recursos (residencias) es cercano al 80 % por lo que las distintas administraciones han legislado para marcar ratios y perfiles profesionales, siempre por debajo de las necesidades reales y con un alto grado de precariedad laboral y formativa, lo que ha contribuido de manera importante a la alta rotación del personal sanitario contratado que a la menor ocasión han saltado al sistema sanitario, mucho más prestigiado y con salarios mayores y aun con su importantísima precariedad laboral, más atractivo que el sistema sociosanitario.
A esta situación se han añadido dos cuestiones muy relevantes:
-El tradicional desinterés del sistema sanitario, orientado hacia la patología aguda, por estos colectivos de población y recursos pese a que los usuarios de las residencias son ciudadanos con pleno derecho
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a la asistencia sanitaria, con la excusa de que son recursos en su mayoría privados y que ya pagan por tener recursos sanitarios propios.

financiación habidos a raíz de la recesión económica del 2008, las políticas neoliberales de los gobiernos estatal y autonómicos, que han supuesto una sobre mortalidad insoportable en el ámbito residencial.
El sistema sociosanitario ha padecido de manera traumática los efectos de la pandemia y obliga a replantear todo el modelo desplegado y abre la necesidad de repensar como se financian y se coordinan los sistemas sanitario y social

  1. AUMENTAR LA FINANCIACIÓN DEL SISTEMA DE ATENCIÓN A LA DEPENDENCIA Y ACTUALIZACIÓN DE LA NORMATIVA QUE LA SUSTENTA
  1. TRANSFORMAR EL MODELO RESIDENCIAL DESPERSONALIZADO Y AVANZAR A OTROS MODELOS DE ATENCIÓN
    2.1- MODELO RESIDENCIAL

2.4. COORDINACIÓN ADECUADA CON EL SISTEMA SANITARIO

un sistema de participación de usuarios en órganos de gestión. Constitución inmediata de los órganos contemplados en la legislación vigente y reformar la legislación para dejar claro que está permitida la participación del familiar que se declare como guardador de hecho.
-La información debe ser totalmente transparente y puesta a disposición de los usuarios y los familiares de manera sencilla y comprensible

  1. BÚSQUEDA DE SOLUCIONES ALTERNATIVAS A LAS RESIDENCIAS
  1. FINAL DE LA VIDA

-Evitar el encarnizamiento terapéutico, Información clara sobre a familiares y mayores

  1. INTEGRACIÓN DE LOS SISTEMAS DE INFORMACIÓN.
    Avanzando en una historia sociosanitaria única que integre la información sanitaria y social. En estos momentos existe una brecha entre la información (contenido y calidad) del sistema sanitario y el sistema social. Trabajar por una coordinación estrecha entre los dos sistemas, supone compartir información, diseñando una historia sociosanitaria que pueda servir para las personas susceptibles de atención sanitaria y social desde los dos ámbitos y además una inversión tecnológica que garantice la plena operatividad desde uno u otro ámbito
  2. CREACIÓN DE COMISIONES PERMANENTES DE COORDINACIÓN SOCIOSANITARIA Y METODOLOGÍA DE TRABAJO HOMOGENEA:
    a. En la Macrogestión: Entre las instancias institucionales responsables (Consejería de Sanidad y Consejería de Servicios Sociales) con dos niveles político y técnico/profesional que apliquen una hoja de ruta que mejore la coordinación y la atención a las personas con necesidades sociosanitarias, responsables de facilitar la coordinación y la integración de sistemas de información, formación de los profesionales sociosanitarios y protocolos de atención, la evaluación y la fiscalización de atención sociosanitaria.
    b. En la Mesogestión: En esta pandemia hemos visto además como en algunos territorios se han creado comisiones profesionales de coordinación sociosanitaria a nivel de área o departamento de salud entre representantes de la gestión y profesionales sanitarios de los dos ámbitos, que han aplicado de manera homogénea directrices y procedimientos basados en la evidencia
    c. En la Microgestión: con comisiones profesionales estables que provoquen encuentros formales y periódicos entre profesionales de los Equipos de Atención Primaria y de los Centros Sociosanitarios y den respuesta al día a día de la atención sociosanitaria
    d. Formar a los profesionales y desplegar una metodología de trabajo homogénea: Basada en la gestión de casos y procesos, que permita la incorporación consensuada de guías clínicas, procedimientos y protocolos de derivación entre recursos asistenciales (centro sociosanitario/hospital)
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En conclusión: El campo de los cuidados en este momento, está siendo el nuevo y gran negocio del capitalismo, representado por las empresas multinacionales.
Es necesario apostar por lo público, revalorizar económica y socialmente los cuidados comunitarios priorizando a los colectivos más vulnerables y dirigiéndonos a un cambio rotundo de estructura.
Además mejorar las condiciones socio-económicas, así como seguir invirtiendo en promover la corresponsabilidad de los cuidados hasta que sea una realidad. Los principios de justicia, equidad y transparencia, deberán ser incluidos en los futuros planes de respuesta ante pandemias, así como las lecciones aprendidas.
Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública Junio de 2021
Autores/as: Eduardo Zafra, Carmen Sánchez, Maribel Coma
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ATTAC Mallorca no s'identifica necessàriament amb els continguts publicats, excepte quan estan signats per la pròpia organizació.

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