<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>ATTAC Mallorca &#187; Unió Europea</title>
	<atom:link href="http://www.attacmallorca.es/category/internacional/europa/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.attacmallorca.es</link>
	<description>Justícia Econòmica Global</description>
	<lastBuildDate>Thu, 09 Feb 2012 06:00:16 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>La divina comedia</title>
		<link>http://www.attacmallorca.es/2012/02/08/la-divina-comedia/</link>
		<comments>http://www.attacmallorca.es/2012/02/08/la-divina-comedia/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 08 Feb 2012 12:00:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>asusini</dc:creator>
				<category><![CDATA[Unió Europea]]></category>
		<category><![CDATA[desempleo]]></category>
		<category><![CDATA[gasto público]]></category>
		<category><![CDATA[neoliberalismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.attacmallorca.es/?p=6577</guid>
		<description><![CDATA[Ricardo Aronskind – Página/12 Europa está en declive económico, y vuelven a empujarla en esa dirección todos los días. La arrojan sus autoridades principales, con las políticas de “austeridad” que reclaman despidos y recortes del gasto público. La arrojan –conscientemente– las calificadoras de riesgo, en una dinámica de boicot sistemático a cualquier recuperación objetiva o [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Ricardo Aronskind</strong> – Página/12</p>
<p>Europa está en declive económico, y vuelven a empujarla en esa dirección todos los días. La arrojan sus autoridades principales, con las políticas de “austeridad” que reclaman despidos y recortes del gasto público. La arrojan –conscientemente– las calificadoras de riesgo, en una dinámica de boicot sistemático a cualquier recuperación objetiva o subjetiva. La arroja la principal potencia regional, Alemania, con una notoria cortedad de miras, y la arroja la pasividad de la población europea, que mayoritariamente no advirtió aún hacia dónde la están llevando las orientaciones neoliberales de sus gobernantes. En Grecia es donde la manta está quedando socialmente demasiado corta.</p>
<p>¿Cuál es el plan? ¿A qué se parece lo que viene ocurriendo en Europa: a un proceso de toma de decisiones democrático y razonado, o a un campeonato de mezquindades donde los actores van usando su fuerza relativa para empujar la realidad en la dirección de los resultados deseados?</p>
<p>Desde que comenzó la crisis internacional, la Eurozona ha ido acumulando tropiezos, en el medio de anuncios de salvatajes financieros cada vez mayores –que no se concretan–, y del lanzamiento de paquetes económicos contractivos, que sí se concretan. Se menciona al pasar, y como signo de “corrección económica”, la necesidad de crecer junto con la de ajustar. Pero sólo se toman medidas de ajuste, y se dice que contribuirán –vía expectativas de los agentes económicos– al crecimiento.</p>
<p>Desde mediados de 2011 se viene observando una fuerte contracción del crédito interno europeo. La iliquidez en los bancos es grande, la desconfianza sobre la viabilidad de las entidades se acrecentó, y ya la deuda soberana de varios países no es la única espada de Damocles: la quiebra de grandes entidades bancarias es una posibilidad real.</p>
<p>Hace aproximadamente dos meses se estimaba que los bancos privados más importantes de Europa necesitaban una inyección de 115 mil millones de euros para estar en condiciones de hacer frente a una situación de “estrés” financiero (por ejemplo, el pánico a partir de un default griego y su contagio a otros países). El cálculo, revisado hace un mes, llevó la cifra a 350 mil millones. Finalmente, el 21 de diciembre pasado, el Banco Central Europeo (BCE) habilitó una línea de crédito amplia para los bancos privados, a 3 años y con bajísima tasa de interés, y las entidades le pidieron 490 mil millones. Hasta hace poco se cuidaban de pedir estos créditos para no generar sospechas de que su situación era frágil.</p>
<p>Cada nuevo ataque de “desconfianza” de los “mercados” es acompañado (o precedido) por alguna desmejora en la calificación de riesgo que suministra el oligopolio calificador norteamericano (Fitch, Moody’s y Standard &amp; Poor’s). El resultado concreto es que se incrementan los intereses que se les cobran a los supuestos países riesgosos para prestarles&#8230; lo que los vuelve más riesgosos, porque su situación fiscal, productiva y social empeora debido a los mayores pagos. Sigue siendo asombrosa la sumisión universal a las empresas calificadoras de riesgo, que se expresa en una enorme cantidad de contratos y de créditos vinculados con las “evaluaciones” que realizan. Ese lugar que se les concede las vuelve extraordinariamente influyentes, ya que deposita en las manos de unos pocos analistas financieros, con una limitadísima visión económica y política, el destino de grandes conglomerados humanos.</p>
<p>En la reciente supercumbre del 9 de diciembre, de los 27 miembros de la UE pareció que se alumbraba una “solución”: un control y supervisión mucho más estrechos de la Unión sobre las finanzas públicas y los sistemas financieros de todos los países miembros, junto con reglas extremadamente estrictas en materia de gasto y equilibrio fiscal. La cumbre les ofreció a los “mercados” más garantías fiscales futuras para enfrentar los apremios financieros presentes. ¿Era eso lo que estaban esperando los “mercados”?</p>
<p>Alemania se resiste a constituirse en el gran garante del paquete –en rápida expansión– de los desbalances financieros que hay en la Eurozona, al menos hasta que no controle las políticas internas del resto de los socios. La canciller Merkel ha rechazado sistemáticamente la emisión de eurobonos –títulos públicos respaldados colectivamente por la UE– que permitirían canjear la deuda devaluada de los países más problemáticos por nuevos papeles que recibirían la “confianza” de los capitales especulativos. Seguramente ese mecanismo haría olvidar transitoriamente que la gigantesca deuda pública que han acumulado casi todos los Estados europeos deberá ser refinanciada en su totalidad, para posibilitar el despegue de la demanda en sus asfixiadas economías.</p>
<p>Se escucha, en estos días, otro argumento típico de los “mercados”: “Hay que consolidar la situación de los bancos para que puedan prestarle al sector productivo”. Otra vez, el larguísimo camino –que siempre “debe pasar” por las arcas financieras– hacia una supuesta reactivación. El ejemplo norteamericano ofrece una prueba empírica con relación a la validez del argumento. La Reserva Federal ha arrojado en los tres últimos años dos paquetes de expansión monetaria de 600 mil millones de dólares cada uno, y ahora “los mercados” le están reclamando uno adicional. Los resultados de las gigantescas emisiones monetarias son concluyentes: fueron canalizadas hacia los negocios financieros, lo que posibilitó que los “mercados” vivieran nuevas euforias y repartieron ganancias como si el mundo estuviera en auge. El crecimiento de la producción y el empleo brillaron por su ausencia.</p>
<p>La modificación de la Constitución de España en tiempo record, con el apoyo de los dos grandes partidos políticos de ese país, para ponerla en sintonía con los requerimientos de “los mercados” (prioridad del pago de la deuda externa sobre cualquier otro gasto del Estado, por ejemplo), es una de las reiteradas muestras de la subordinación de la política al capital financiero.</p>
<p>En el caso español, el periplo no terminó allí: el flamante presidente conservador, Mariano Rajoy, nombró como ministro de Economía a un hombre que ha cumplido importantes funciones en el quebrado conglomerado financiero Lehman Brothers. En Grecia ha sido designado como primer ministro Lucas Papademos, quien fuera presidente del Banco Central Griego en la época de “estrecha” colaboración con la firma Goldman Sachs para maquillar las cuentas griegas. El primer ministro y ministro de Economía de Italia, Mario Monti, también asesoró a Goldman Sachs y comparte la filosofía ajustadora.</p>
<p>También el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, quien se niega a comprar en forma masiva títulos de deuda soberana de los países europeos, pero no a emitir abundantemente para sostener a los bancos, fue vicepresidente para Europa de Goldman Sachs.</p>
<p>Superado el “enojoso” capítulo de pretender someter a consulta popular lo que se va a hacer con la vida y el bienestar de los griegos, el neoliberalismo retomó la ofensiva estratégica contra el Estado de bienestar. Papademos, Monti y Rajoy se están encargando de reducir empleados públicos, prolongar la edad jubilatoria, promover reducciones múltiples de gasto público y nuevas privatizaciones. Especialmente duras son las tareas que le han asignado a Rajoy: reducir las prestaciones del desempleo, ya que, al tener que cubrir al 21 por ciento de la población en esa situación, representan un “gasto” demasiado alto, según la visión de la Comisión Europea. Le están pidiendo que se profundice la flexibilización laboral para que parte de los desocupados obtenga algún trabajo precario, que permita al Estado desembarazarse del seguro de desempleo que debe abonarles. Todo para que las cuentas públicas estén en mejores condiciones de afrontar los sucesivos pagos de deuda.</p>
<p>La única rebelión en la supercumbre europea ha sido la británica. A riesgo de dañar la vinculación con la Unión Europea, los conservadores ingleses optaron por rechazar que organismos supranacionales tengan injerencia y supervisión sobre su sistema financiero y bursátil, que es la columna fundamental de la vida económica del país.</p>
<p>La disputa preelectoral en los Estados Unidos se mantiene en la misma línea. Los candidatos republicanos compiten por quién será el que mejor preserve a los ricos de pagar impuestos, y quién recortará más los servicios de salud y otras prestaciones sociales.</p>
<p>El enorme poder político e intelectual logrado por el capital financiero le ha otorgado la posibilidad de controlar las principales decisiones políticas en el mundo desarrollado, a pesar de haber provocado la crisis global. Y, sin embargo, no muestra capacidad alguna para resolver lo que su propia dinámica de acumulación ha provocado. Los climas de “incertidumbre” y “desconfianza” devienen, en última instancia, de la implementación de sus propias políticas.</p>
<p>De todas formas, la situación global es extremadamente fluida. Lo muestra la inesperada decisión suiza de poner un tope a la revaluación de su moneda, con un inédito gesto intervencionista. En Francia se está observando un fuerte resurgimiento del proteccionismo, expresado en el discurso de todos los candidatos a la presidencia. La irrupción de los “indignados” en numerosos países es parte de un proceso de repolitización global frente a la agresión neoliberal, que recién está comenzando.</p>
<p>Ante la fragilidad generada por el mundo financiero, hoy todos los escenarios económico-institucionales son verosímiles. Cualquier “noticia” significativa, desde un conflicto armado hasta la quiebra de un banco o la desestabilización de algún gobierno dedicado al ajuste, puede inducir a una retracción financiera adicional y a una profundización de la crisis global. ¿Será necesario que el mundo atraviese mayores penurias para que cambie en serio la agenda internacional?</p>
<p><em> Ricardo Aronskind s investigador del Programa Interdisciplinario para el Seguimiento de la Crisis del Orden Económico Mundial (Pisco), Universidad Nacional de General Sarmiento.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.attacmallorca.es/2012/02/08/la-divina-comedia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Draghi en Davos</title>
		<link>http://www.attacmallorca.es/2012/02/07/draghi-en-davos/</link>
		<comments>http://www.attacmallorca.es/2012/02/07/draghi-en-davos/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 07 Feb 2012 09:00:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>asusini</dc:creator>
				<category><![CDATA[Unió Europea]]></category>
		<category><![CDATA[BCE]]></category>
		<category><![CDATA[Foro de Davos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.attacmallorca.es/?p=6572</guid>
		<description><![CDATA[Juan Francisco Martín Seco &#8211; Consejo Científico de ATTAC España Las cumbres de Davos tienen la particularidad de sorprendernos con las afirmaciones más desvergonzadas y retorcidas. Este año le ha tocado el turno, entre otros, a Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo. Ha declarado que en la eurozona ha habido “progresos excelentes”. Si se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Juan Francisco Martín Seco &#8211; </strong>Consejo Científico de ATTAC España</p>
<p>Las cumbres de Davos tienen la particularidad de sorprendernos con las afirmaciones más desvergonzadas y retorcidas. Este año le ha tocado el turno, entre otros, a Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo. Ha declarado que en la eurozona ha habido “progresos excelentes”. Si se compara la situación actual, mantiene, con la de hace cinco meses se ve los avances que los países han llevado a cabo en materia de consolidación fiscal y reformas estructurales. No sé lo que Draghi entiende por progreso. Resulta difícil aceptar que se pueda tener por avance el empobrecimiento de la población o esas reformas estructurales que están destruyendo todas las conquistas sociales y laborales del pasado, y tampoco parece lógico que se entienda por progreso el hecho de haber introducido la economía de la eurozona en recesión incrementando el desempleo.<br />
El presidente del BCE continuó su plática afirmando que “la unión fiscal no se puede hacer a base de transferencias en las que unos países pagan para que otros gasten como quieran. Una unión fiscal comienza con normas que aseguren que los países pueden quedarse”. Una concepción de la unión fiscal un tanto estrambótica pero muy en consonancia con los intereses de Alemania y con el discurso conservador que impera en la mayoría de los países en la actualidad. Esta visión política nos hace retroceder más de un siglo, porque lo sustancial en toda unión fiscal es la redistribución. Una Hacienda Pública bien construida trasfiere cuantiosos recursos de las clases de rentas altas a las de bajos ingresos y, como consecuencia, de las regiones más prósperas a las menos desarrolladas, trasferencias que no son más que las contrapartidas necesarias para compensar los desequilibrios que genera entre los países y regiones la integración mercantil y monetaria.<br />
En Europa, la unión de los mercados y la creación de una sola moneda se han querido realizar manteniendo separadas las distintas haciendas públicas. La UE no cuenta con impuestos propios ni con un presupuesto que pueda recibir en sentido propio tal nombre. El actual es un mero remedo, ya que su cuantía apenas alcanza el 1,2 % del PIB comunitario. Por no existir, no existe ni un tesoro global que emita deuda comunitaria, e incluso el BCE está muy lejos de asumir las competencias que son propias de un banco central en cualquier Estado.<br />
Cuando los mandatarios europeos hacen referencia a la unión fiscal —la prueba más palpable son las declaraciones de Draghi que estamos comentando—, parece ser que reducen exclusivamente el concepto a la existencia de unas normas comunes; pero cuando las realidades económicas son distintas y se carece de mecanismos de compensación, obligar a todos los países a someterse a la misma política de ajustes no solo no reduce los desequilibrios y desigualdades entre las naciones sino que los aumenta.<br />
La cesión de soberanía a una unidad superior únicamente es aceptable cuando esta se rige por intereses comunes y por instituciones verdaderamente democráticas. Hoy, en la eurozona faltan ambas cosas, y la unión que se persigue se acerca a la del antiguo colonialismo, con una metrópoli (Alemania) y unas colonias (el resto de los países). Los mecanismos de dominación y de explotación son ciertamente económicos pero muy eficaces. La última pretensión de Merkel de enviar un “virrey” a Grecia para controlar sus finanzas es sin lugar a dudas impúdica y muestra bien a las claras sus intenciones y en qué se concreta la unión fiscal que defiende.</p>
<p><em>Artículo publicado en República.com</em></p>
<p><a href="http://www.telefonica.net/web2/martin-seco" target="_blank">www.telefonica.net/web2/martin-seco</a></p>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.attacmallorca.es/2012/02/07/draghi-en-davos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Austeridad o el camino de la recesión</title>
		<link>http://www.attacmallorca.es/2012/02/06/austeridad-o-el-camino-de-la-recesion/</link>
		<comments>http://www.attacmallorca.es/2012/02/06/austeridad-o-el-camino-de-la-recesion/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 06 Feb 2012 06:00:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>asusini</dc:creator>
				<category><![CDATA[Unió Europea]]></category>
		<category><![CDATA[Alemania]]></category>
		<category><![CDATA[deuda]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Europea]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.attacmallorca.es/?p=6573</guid>
		<description><![CDATA[Julio Rodríguez – Consejo Científico de ATTAC España 2012 arranca en plena recaída de la crisis económica iniciada en el verano de 2007. El crecimiento se ha frenado en la Eurozona desde el verano de 2011. La política económica implantada en las sucesivas cumbres de la Unión Europea descansa en la versión alemana de la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Julio Rodríguez </strong>– Consejo Científico de ATTAC España</p>
<p>2012 arranca en plena recaída de la crisis económica iniciada en el verano de 2007. El crecimiento se ha frenado en la Eurozona desde el verano de 2011. La política económica implantada en las sucesivas cumbres de la Unión Europea descansa en la versión alemana de la crisis, para la cual la prodigalidad de los gobiernos es la causa fundamental de la crisis. No ha habido hasta ahora estímulos que frenen el camino de algunas economías de la eurozona a una profunda recesión. En España el negativo comportamiento del empleo en los últimos meses de 2011ha confirmado el posible retroceso del PIB en dicho periodo. Las primeras medidas del nuevo gobierno persiguen la reducción del déficit de las administraciones públicas, que se ha desviado al alza por el mayor desequilibrio de las comunidades autónomas.</p>
<p>La economía alemana se ha fortalecido de forma significativa desde el inicio de la crisis. Dicho país ha reforzado el superávit de su balanza de pagos y ha aumentado de forma sustancial sus ventas al resto de la eurozona. Tras la implantación del euro, los alemanes ya no tienen que enfrentarse ni a los aranceles ni a las devaluaciones competitivas por parte de los restantes países de la eurozona. Las políticas económicas de inspiración alemana se apoyan en programas de austeridad atentos a la reducción del déficit y a frenar el crecimiento de la deuda pública.</p>
<p>Pero dichos programas de austeridad provocan deflación, estancamiento o reducción del PIB, aumento del desempleo y tensiones sociales en los países que los implantan. El principal economista del Fondo Monetario Internacional, Olivier Blanchard, ha subrayado que los mercados de capitales primero celebran la adopción de medidas de ajuste fiscal, pero después castigan el empeoramiento de la situación económica que dichos programas provocan.</p>
<p>El problema real es el diferente grado de competitividad de las economías integradas en el euro. Por una parte están los países con superávit exterior, donde entran sobre todo los “protestantes” del norte de Europa, entre los que destacan Alemania, Holanda, Finlandia y Austria. Fuera del euro tienen superávit externo Suecia y Dinamarca. Un segundo grupo incluye a países con amplios déficits exteriores, como es el caso de Grecia, Portugal, España, Italia, Irlanda y Estonia, de fuerte tradición cristiana no protestante. Los elevados déficits de balanza de pagos de estos últimos, previos a la llegada de la crisis, revelaban su dificultad crónica para competir en un marco de creciente globalización. El núcleo duro de la Eurozona se caracteriza por su tradición mercantilista, pero no todos los países pueden registrar a la vez superávits externos.</p>
<p>La solución de la débil competitividad de los países citados requiere de estrategias específicas de medio y largo plazo y también se puede lograr mejor en un contexto de mayor crecimiento. Además, los citados programas de ajuste económico, apoyados en el aumento de algunos impuestos y en el freno a las inversiones públicas, no contribuyen a mejorar la competitividad.</p>
<p>En España la crisis se llevó por delante al gobierno socialista, que reaccionó tarde a los cambios de 2007. El fuerte descenso de los votos del PSOE en las últimas elecciones generales debería inducir cambios no solo cosméticos en dicho partido, a fin de que pueda ejercer una oposición relevante al nuevo gobierno del Partido Popular. Este se ha estrenado con un programa apoyado en el aumento de los tipos impositivos en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles, esto último destinado a mejorar la situación de los ayuntamientos (R.D. L. 20/2011, BOE de 31.12.2011).</p>
<p>El programa incluye la reducción en unos 8.900 millones de euros del gasto público en 2012, lo que va a afectar sobre todo a las inversiones públicas del Ministerio de Fomento. Entre el aumento de impuestos y la reducción de gasto se pretende reducir el déficit público en unos 15.200 millones de euros en 2012, el 1,5% del PIB de la economía española.</p>
<p>Más de las tres cuartas partes del aumento del déficit (desde el 6% del PIB hasta el 8%) sobre lo previsto se debe a la gestión de las Comunidades Autónomas. Los abundantes y visibles desajustes de estas últimas administraciones públicas, sometidas a controles sociales infinitamente más laxos que los del gobierno de España, se van a cubrir reduciendo el gasto del gobierno central y aumentando la presión fiscal sobre el conjunto de los asalariados.<br />
2012 se inicia, pues, en un momento delicado de la Eurozona.</p>
<p>En este año se pueden acentuarlas tensiones sociales derivadas de los intensos ajustes que imponen los prusianos programas de inspiración franco-alemana. Las oleadas de crisis las sentirán este año millones de personas endicha área económica. Con la austeridad generalizada impuesta en los citados programas de ajuste, 2012 difícilmente podrá ser un año feliz.</p>
<p><em>Artículo publicado en El Siglo 16.<br />
<a href="http://julrodlop.blogspot.com/">http://julrodlop.blogspot.com/</a></em></p>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.attacmallorca.es/2012/02/06/austeridad-o-el-camino-de-la-recesion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Sobre la cumbre europea y de cómo nos toman el pelo</title>
		<link>http://www.attacmallorca.es/2012/02/03/sobre-la-cumbre-europea-y-de-como-nos-toman-el-pelo/</link>
		<comments>http://www.attacmallorca.es/2012/02/03/sobre-la-cumbre-europea-y-de-como-nos-toman-el-pelo/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 03 Feb 2012 09:00:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>asusini</dc:creator>
				<category><![CDATA[Unió Europea]]></category>
		<category><![CDATA[crisis financiera]]></category>
		<category><![CDATA[deuda]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Europea]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.attacmallorca.es/?p=6558</guid>
		<description><![CDATA[Eduardo Garzón – Saque de esquina El pasado lunes 30 de enero tuvo lugar en Bruselas la enésima cumbre europea para tratar el futuro de la Unión Europea, y muy en particular la crisis de deuda. Sin embargo, y como era de esperar, los resultados fueron muy decepcionantes. La imagen que se ha querido dar [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Eduardo Garzón</strong> –<em> Saque de esquina</em></p>
<p>El pasado lunes 30 de enero tuvo lugar en Bruselas la enésima cumbre europea para tratar el futuro de la Unión Europea, y muy en particular la crisis de deuda. Sin embargo, y como era de esperar, los resultados fueron muy decepcionantes.<br />
La imagen que se ha querido dar de esta cumbre está basada en un equilibrio entre austeridad y crecimiento. La mayoría de medios de comunicación así han tratado de vendérnosla. La novedosa inclusión del tema de “crecimiento” al ya conocido tema de “austeridad” ha sido la respuesta inevitable al panorama desolador de crecimiento económico de la Unión Europea. El Fondo Monetario Internacional publicó hace unos días sus previsiones económicas y ha anunciado una recesión para la Zona Euro, con un crecimiento negativo del 0,5% a pesar del aumento del 1,1% estimado anteriormente. A los líderes europeos no les ha quedado más remedio que hablar un poco de “crecimiento” para no dar una imagen tan nefasta a la ciudadanía europea. No es para menos, es de sobra conocido que la anunciada recesión es consecuencia de las políticas de recortes que vienen dominando la esfera política en todo el continente. No sólo economistas tan prestigiosos como Paul Krugman, Joseph Stiglitz o Nouriel Roubini llevan tiempo alertando sobre ello, sino que economistas poco sospechosos de rebeldía como Jim O’Neill – de Goldamn Sachs, el cuarto banco de inversión más importante del mundo – han reconocido que la austeridad conduce a la recesión.</p>
<p>No obstante, el tratamiento que han recibido los temas de crecimiento ha sido muy diferente al recibido por los temas de austeridad. Mientras que en cuanto a austeridad todos los países de la Unión Europea – salvo Reino Unido y República Checa – han aprobado el pacto de austeridad que obligará a los países firmantes a no sobrepasar el 0,5% de déficit y a incluirlo en sus legislaciones básicas, sobre crecimiento los países únicamente se han limitado a establecer una declaración de intenciones que poco o nada suponen. Sobre austeridad han concretado fechas, cifras, sanciones concretas, nuevas medidas procedimentales… Sobre crecimiento no hay ni una sola cifra, ni fechas, ni nueva financiación, ni nuevas reglas. La única propuesta concreta sobre crecimiento se refiere a la potenciación del empleo juvenil en los países con mayores tasas de paro, pero este proyecto va a ser financiado con los fondos comunitarios que aún no se han destinado a ningún fin. Es decir, no va a haber nueva financiación para este proyecto de fomento del empleo, sino que dejarán de financiar otras esferas de la Unión Europea para poder llevar adelante este cometido. Al fin y al cabo es un recorte en otra partida presupuestaria. Ni un euro creado para las políticas de crecimiento, pero sí cientos de miles de millones de euros creados para las instituciones bancarias. Es cuestión de preferencias.<br />
Los dirigentes europeos han querido mostrarse preocupados por el bajo crecimiento económico, pero no han hecho otra cosa salvo hablar y prometer. Y bien se sabe que las promesas y palabras de los políticos caen en saco roto si no se plasman en leyes o presupuestos. No nos podemos dejar engañar, su tema central y prioritario es la austeridad; han incorporado al discurso palabras vacías sobre crecimiento para dar una imagen más amigable, aunque falsa. Su prioridad es lograr el equilibrio presupuestario de los países para conseguir la estabilidad financiera de los mercados, sin apenas importarle las repercusiones que ello puede conllevar sobre el bienestar de la mayoría de los ciudadanos. En Europa ya hay 23,8 millones de desempleados y la tendencia es al alza; pero eso no preocupa. Tampoco importa que en Grecia ya se estén dando vales de comida a los alumnos de las escuelas para evitar su desnutrición, no; lo preocupante es que los inversores no puedan recuperar el dinero prestado.<br />
El resultado del pacto alcanzado en la cumbre lo podemos encontrar en la reacción de los inversores en cuanto al mercado de deuda y a las bolsas europeas. Los inversores han visto con buenos ojos que los países vayan a priorizar el pago de la deuda antes que cualquier otro gasto público, y por lo tanto han relajado el mercado de deuda (la prima de riesgo de todos los países ha bajado menos la de Grecia) y han invertido fuertemente en todas las plazas europeas (salvo en la española debido a la posible nacionalización de la filial YPF en Argentina).<br />
Esto es lo que se busca en la Unión Europea: que los inversores y especuladores estén satisfechos y puedan seguir con sus negocios. Y esto es así porque ellos tienen suficiente poder como para causar graves problemas a aquellos que se antepongan a sus intereses. Los gobernantes lo saben, y agachan la cabeza porque no tienen el valor suficiente para encarar el poder financiero. Prefieren ser cómplices y no tener dificultades en su labor antes que ser adversarios y enfrentar serios aprietos.<br />
Aquellas personas que son elegidas por el pueblo para ostentar el poder están subordinadas a otras personas que nadie ha elegido pero cuyo poder se sitúa en el primer plano. La democracia no es libre; tiene un amo y señor que es el mundo financiero.</p>
<p><em> <a href="http://eduardogarzon.economiacritica.net/" target="_blank">Saque de esquina</a></em></p>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.attacmallorca.es/2012/02/03/sobre-la-cumbre-europea-y-de-como-nos-toman-el-pelo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La hipocresía de la Unión Europea</title>
		<link>http://www.attacmallorca.es/2012/02/02/la-hipocresia-de-la-union-europea/</link>
		<comments>http://www.attacmallorca.es/2012/02/02/la-hipocresia-de-la-union-europea/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Feb 2012 12:00:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>asusini</dc:creator>
				<category><![CDATA[Unió Europea]]></category>
		<category><![CDATA[derechos sociales]]></category>
		<category><![CDATA[FMI]]></category>
		<category><![CDATA[mercados]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.attacmallorca.es/?p=6556</guid>
		<description><![CDATA[Juan Francisco Martín Seco &#8211; Consejo Científico de Attac Resulta arriesgado enjuiciar la realidad de otros países. Siempre hay mil variables que se nos escapan. No conozco suficientemente la situación política y económica de Hungría para poder juzgar lo que allí está ocurriendo. No dudo de su comentada deriva antidemocrática; es bastante creíble a juzgar [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Juan Francisco Martín Seco</strong> &#8211; Consejo Científico de Attac</p>
<p>Resulta arriesgado enjuiciar la realidad de otros países. Siempre hay mil variables que se nos escapan. No conozco suficientemente la situación política y económica de Hungría para poder juzgar lo que allí está ocurriendo. No dudo de su comentada deriva antidemocrática; es bastante creíble a juzgar por lo que sucede en la mayoría de los países europeos, y precisamente por ello resulta tan hiriente la reacción de la Comisión Europea y del Fondo Monetario Internacional que tan solo han tachado de antidemocrático al gobierno de Orbán cuando, según parece, dicho Ejecutivo ha osado atentar contra la independencia del Banco Central.</p>
<p>La demencia y la confusión se han instalado en el mundo político y económico actual. No es solo que la Unión Europea se haya construido con muy dudosos criterios democráticos, sino que ahora se pretende presentar a una de las instituciones, cuya existencia viola con mayor claridad la soberanía popular, como criterio imprescindible para conceder a un sistema el calificativo de democrático. El mundo al revés, la independencia de los bancos centrales hunde sus raíces en un pensamiento claramente antidemocrático, la desconfianza hacia los políticos demasiado vulnerables a las demandas de los ciudadanos. Se quiere resguardar la política monetaria de la voluntad popular. En este carnaval de equívocos y en el que se intenta dar a las palabras un significado diferente del contenido que tienen parece que lo democrático es despojar a los poderes públicos de sus competencias para entregárselas a los tecnócratas, que no han pasado por las urnas y son políticamente irresponsables.</p>
<p>Hemos visto cómo desde la Unión Europea se desprecia a la opinión pública de los países y se le imponen gobiernos tecnócratas con la única misión de llevar a cabo la política que exigen los mercados, las instituciones no democráticas como el FMI o los gobiernos foráneos como el de Alemania, una política que empobrece a las poblaciones, condena a la recesión económica y aniquila las conquistas sociales. Hoy, hablar de democracia en la Unión Europea resulta un sarcasmo.</p>
<p>Doy por sentado que el gobierno de Orbán se está convirtiendo en un régimen autoritario y no dudo de que ande acometiendo reformas antidemocráticas, pero habrá que preguntarse, en primer lugar, si Hungría ha conocido en algún momento la democracia. Como otros muchos países del Este de Europa, la transformación del régimen comunista al capitalismo se ha realizado en el plano económico mediante el enriquecimiento de la antigua nomenclatura que ha devenido en empresarios y capitalistas, todos ellos convertidos al neoliberalismo; y en el plano político, a través de un barniz seudodemocrático que no pasa de un bipartidismo en el que ambas formaciones políticas presentan programas similares.</p>
<p>Entre 2006 y 2010, en Hungría ha gobernado un partido que se autodenominaba socialista, pero que terminó aplicando la teoría neoliberal que se le imponía desde Europa y desde el FMI, sometiendo a la población a duros ajustes y a reformas retrógradas. Los ciudadanos reaccionaron enérgicamente, de forma especial cuando comprobaron que el gobierno había mentido sobre la situación económica y en 2010 dieron la victoria por una amplia mayoría al partido conservador. Ahora, los húngaros, al igual que los habitantes de otros muchos países europeos contemplan con escepticismo el sistema político y manifiestan una desafección total por los partidos.</p>
<p>En segundo lugar hay que cuestionarse que la Unión Europea se encuentre legitimada -a la vista de lo que está ocurriendo en la Eurozona- para otorgar credenciales de democracia. Desde luego, lo que parece el mayor desatino es que considere la independencia de los bancos centrales como una característica ineludible de la democracia y que se atreva a llamar deriva autoritaria a la pretensión de un gobierno elegido legítimamente a mantener, y utilizar, dentro de sus competencias la política monetaria, en lugar de cederla a tecnócratas a los que nadie ha votado y que son irresponsables desde el punto de vista democrático.</p>
<p><em>Artículo publicado en República</em></p>
<p>&nbsp;</p>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.attacmallorca.es/2012/02/02/la-hipocresia-de-la-union-europea/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El desastre de la austeridad</title>
		<link>http://www.attacmallorca.es/2012/02/01/el-desastre-de-la-austeridad/</link>
		<comments>http://www.attacmallorca.es/2012/02/01/el-desastre-de-la-austeridad/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 Feb 2012 12:00:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>asusini</dc:creator>
				<category><![CDATA[Unió Europea]]></category>
		<category><![CDATA[economía]]></category>
		<category><![CDATA[recesión]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Europea]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.attacmallorca.es/?p=6551</guid>
		<description><![CDATA[Paul Krugman – El País La semana pasada, el Instituto Nacional de Investigación Económica y Social, una fundación británica, publicó un gráfico alarmante que comparaba la depresión actual con recesiones y recuperaciones anteriores. Resulta que según un indicador importante -los cambios en el Producto Interior Bruto (PIB) desde que empezó la recesión- a Reino Unido [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Paul Krugman</strong> –<em> El País</em></p>
<p>La semana pasada, el Instituto Nacional de Investigación Económica y Social, una fundación británica, publicó un gráfico alarmante que comparaba la depresión actual con recesiones y recuperaciones anteriores. Resulta que según un indicador importante -los cambios en el Producto Interior Bruto (PIB) desde que empezó la recesión- a Reino Unido le está yendo peor esta vez de lo que le fue durante la Gran Depresión. Tras cuatro años de depresión, el PIB británico había vuelto a alcanzar su máximo anterior; cuatro años después de que empezara la Gran Recesión, Reino Unido no está ni mucho menos cerca de recuperar el terreno perdido.<br />
Reino Unido tampoco es la única. A Italia también le está yendo peor que durante la década de 1930, y con España dirigiéndose claramente hacia una doble recesión, tenemos a tres de las cinco grandes economías europeas como miembros del club de los &#8220;peores que&#8221;. Sí, existen algunas salvedades y complicaciones, pero esto constituye, no obstante, un asombroso fracaso de la política.<br />
Y es un fracaso, concretamente, de la doctrina de austeridad que ha predominado en el debate político de las élites tanto en Europa como, en gran medida, en Estados Unidos durante los dos últimos años.<br />
Y bien, en cuanto a esas salvedades: por una parte, el paro en Reino Unido era mucho más elevado en la década de 1930 de lo que lo es ahora, porque la economía británica estaba deprimida -principalmente por culpa de un regreso desacertado al patrón oro- incluso antes de que estallara la depresión. Y por otra parte, Reino Unido sufrió una depresión muy llevadera en comparación con la de Estados Unidos.<br />
Incluso así, superar el historial de la década de 1930 no debería ser un reto difícil. ¿Acaso no hemos aprendido muchas cosas sobra la gestión económica a lo largo de los 80 últimos años? Sí, así ha sido, pero en Reino Unido y en otros lugares, la élite política decidió tirar por la ventana los conocimientos obtenidos a duras penas y confiar en cambio en ilusiones que le convinieran desde un punto de vista ideológico.<br />
Se creía que Reino Unido, en concreto, era un modelo de &#8220;austeridad expansionista&#8221;, la idea de que, en vez de aumentar el gasto del Gobierno para luchar contra las recesiones, hay que recortarlo, y que esto induciría un crecimiento económico más rápido. &#8220;Los que sostienen que ocuparse de nuestro déficit y fomentar el crecimiento son de alguna manera alternativas se equivocan&#8221;, declaraba David Cameron, el primer ministro británico. &#8220;No puedes aplazar lo primero para impulsar lo segundo&#8221;.<br />
¿Cómo podía prosperar la economía cuando el desempleo ya era elevado y las políticas del Gobierno estaban reduciendo directamente el empleo más todavía? ¡La confianza! &#8220;Creo firmemente&#8221;, manifestaba Jean-Claude Trichet -que por aquel entonces era el presidente del Banco Central Europeo y un firme partidario de la doctrina de la austeridad expansionista- &#8220;que, en la coyuntura actual, las políticas que impulsen la confianza acelerarán la recuperación económica en vez de obstaculizarla, porque la confianza es el factor clave hoy en día&#8221;.<br />
Semejantes invocaciones al hada de la confianza nunca fueron plausibles; los investigadores del Fondo Monetario Internacional y de otras instituciones desacreditaron rápidamente la supuesta prueba de que los recortes en el gasto crean empleo. Sin embargo, la gente influyente a ambos lados del Atlántico colmó de elogios a los profetas de la austeridad, y a Cameron en especial, porque la doctrina de la austeridad expansionista encajaba con sus programas ideológicos.<br />
Por tanto, en octubre de 2010, David Broder, quien prácticamente encarnaba la opinión común, alabó a Cameron por su audacia, y en concreto por &#8220;no hacer caso de las advertencias de los economistas de que una medicina repentina y fuerte podría frenar en seco la recuperación económica y volver a sumir al país en la recesión&#8221;. Más tarde, instó al presidente Barack Obama a &#8220;hacer una <em>cameronada</em>&#8221; y llevar a cabo &#8220;una reducción drástica del Estado de bienestar ya mismo&#8221;.<br />
Sin embargo, por extraño que parezca, esas advertencias de los economistas resultaron ser totalmente acertadas. Y tenemos bastante suerte de que Obama no hiciera, de hecho, una cameronada.<br />
Lo que no quiere decir que todo vaya bien en la política estadounidense. Es cierto que el Gobierno ha evitado una austeridad total, pero los gobiernos estatales y locales, que deben tener unos presupuestos más o menos equilibrados, han recortado el gasto y el empleo a medida que se acababa la ayuda federal, y eso ha sido un lastre importante para el conjunto de la economía. Sin esos recortes del gasto, ya podríamos haber estado en la senda del crecimiento autosostenible; tal y como están las cosas, la recuperación pende de un hilo.<br />
Y puede que el continente europeo, donde las políticas de austeridad están teniendo el mismo efecto que en Reino Unido y donde muchos indicios apuntan a una recesión este año, nos lleve por mal camino.<br />
Lo más exasperante de esta tragedia es que era totalmente innecesaria. Hace un siglo, cualquier economista -o, de hecho, cualquier estudiante universitario que hubiese leído el libro de texto <em>Economía</em>, de Paul Samuelson- les podría haber dicho que la austeridad frente a una depresión era una idea muy mala. Pero los que elaboran las políticas, los expertos y, siento decirlo, muchos economistas decidieron, en gran parte por razones políticas, olvidar lo que solían saber. Y millones de trabajadores están pagando el precio de su amnesia deliberada.</p>
<p><em>Paul Krugman es profesor de Economía de Princeton y premio Nobel de 2008.</em><em></em><br />
<em></em></p>
<p><em>Traducción de News Clips.</em><br />
<em>Fuente:© 2012 New York Times News Service.</em></p>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.attacmallorca.es/2012/02/01/el-desastre-de-la-austeridad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Se requieren cambios más profundos en la socialdemocracia que los que se están proponiendo</title>
		<link>http://www.attacmallorca.es/2012/02/01/se-requieren-cambios-mas-profundos-en-la-socialdemocracia-que-los-que-se-estan-proponiendo/</link>
		<comments>http://www.attacmallorca.es/2012/02/01/se-requieren-cambios-mas-profundos-en-la-socialdemocracia-que-los-que-se-estan-proponiendo/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 Feb 2012 06:00:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>asusini</dc:creator>
				<category><![CDATA[Unió Europea]]></category>
		<category><![CDATA[socialdemocracia]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Europea]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.attacmallorca.es/?p=6550</guid>
		<description><![CDATA[Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC Aunque parezca difícil es importante recordar que hace aproximadamente doce años la socialdemocracia gobernaba en la mayoría de los países de la Unión Europea de los Quince (el grupo de países más desarrollados económicamente de la Unión Europea) y dentro de los países de la Eurozona. Hoy apenas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Vicenç Navarro</strong> – Consejo Científico de ATTAC</p>
<p>Aunque parezca difícil es importante recordar que hace aproximadamente doce años la socialdemocracia gobernaba en la mayoría de los países de la Unión Europea de los Quince (el grupo de países más desarrollados económicamente de la Unión Europea) y dentro de los países de la Eurozona. Hoy apenas existen gobiernos socialdemócratas en la UE-15 y en la Eurozona.</p>
<p>Mucho se ha escrito sobre las causas de este hecho. Pero todo indica que una de las causas más importantes de este declive fue la adopción por parte de tales gobiernos socialdemócratas de políticas de claro corte neoliberal que incluían políticas de austeridad de gasto público (incluyendo gasto público social), políticas fiscales regresivas (reducción de impuestos y aumento de su regresividad), desregulación de los mercados financieros (facilitando la especulación) y laborales (facilitando el despido) y otras intervenciones, que fueron todas ellas altamente impopulares entre sus bases electorales. La evidencia de ello es robusta y no da lugar a dudas. La captación de los equipos económicos de los gobiernos socialdemócratas por parte del pensamiento neoliberal fue una causa determinante de su declive político, declive que se mostró, no sólo en un descenso muy marcado de su apoyo electoral, sino también en una reducción muy significativa del número de militantes y simpatizantes de tales partidos. El desencanto de las bases de los partidos socialdemócratas hacia tales políticas y hacia los dirigentes que las llevaban a cabo, alcanzó unas dimensiones nunca vistas antes en su historia.</p>
<p>Su caída electoral en picado fue la causa de que las derechas recuperaran el poder. Una vez en el gobierno, estos partidos conservadores y liberales (en realidad neoliberales) han extendido todavía más estas políticas que han profundizado la recesión, aprovechándose de ésta para poder conseguir lo que siempre desearon, es decir, el debilitamiento del mundo del trabajo y del Estado del Bienestar. La gran impopularidad de tales políticas ha aumentado las posibilidades de que los partidos socialdemócratas puedan recuperar el poder político y gobernar de nuevo.</p>
<p>Lo auténticamente preocupante, sin embargo, es que la gran mayoría de tales partidos no han hecho los cambios necesarios en sus políticas económicas, sociales y fiscales (ni tampoco en su personal directivo) que puedan abrir un capítulo nuevo de esperanza para poder salir de lo que va en vía de convertirse en la II Gran Depresión. Tales partidos no han roto con el pensamiento neoliberal que continúa dominando las mayores instituciones que gobiernan la UE-15 y la Eurozona, ni tampoco han presentado una alternativa, claramente expansionista, que permita resolver la situación económica y social de la Unión Europea. Como bien escribe George Irvin, profesor de Economía de la Universidad de Londres, en su último artículo “Have Social Democrats Surrendered?” en (Social Europe Journal), es enormemente decepcionante ver el continuismo entre la “nueva” y la “anterior” socialdemocracia. El supuestamente nuevo PD italiano, el Partido Demócrata de izquierdas (continuador del que fue en su día poderoso Partido Comunista italiano) apoya las políticas neoliberales del mal llamado “gobierno tecnócrata” del Sr. Monti (un banquero ultraliberal). El candidato socialista francés, François Hollande, hace gala de su rectitud fiscal como manera de mantener su credibilidad (entendiendo credibilidad como austeridad). Ed Balls, el portavoz de temas económicos del Partido Laborista, indica que el futuro gobierno laborista mantendrá los recortes del Sr. David Cameron, en caso de que gane las próximas elecciones. Los dos candidatos a la Secretaría General del Partido socialdemócrata español no han hecho ni críticas de las políticas económicas neoliberales del gobierno Zapatero (del cual formaron parte), ni han hecho propuestas claramente expansivas de gasto público para crear empleo, remarcando, en cambio, que los recortes debieran ser menos acentuados (recortes que inició el gobierno Zapatero) de los que realiza el gobierno conservador-neoliberal del PP y la reducción del déficit público debería ser más lenta que lo programado, pero, por lo demás, no hay ninguna apuesta por una gran inversión y aumento notable del gasto público.</p>
<p>Como indica George Irvin, no ha habido un cambio suficiente en la socialdemocracia europea que permita albergar esperanzas para el futuro. Después de todo no es tan difícil ver qué es lo que debiera hacerse en estos momentos de crisis. Es necesaria una inversión masiva en creación de empleo, como ocurrió con el New Deal en EEUU a principios del siglo XX o en los años cuarenta y cincuenta en Europa, en la reconstrucción que siguió a la II guerra Mundial, facilitada por el Plan Marshall. La socialdemocracia europea, por mucho que diga lo contrario, todavía no considera que el mayor problema económico en la UE sea el desempleo y la escasa capacidad adquisitiva de la población, en lugar de la deuda y el déficit público. Parecen no ser conscientes de que estos últimos se resolverán cuando se resuelva el primero, no al revés, como la sabiduría convencional neoliberal predica.</p>
<p><strong>¿Es posible el New Deal en la Unión Europea y en España?</strong></p>
<p>La respuesta a esta pregunta es un rotundo sí. La Unión Europea tiene los recursos para hacer esta expansión masiva del gasto público con el objetivo de crear empleo en los sectores deficitarios que van desde el Estado del Bienestar a los sectores energéticos y economía alternativa. (Por cierto, la crítica a la socialdemocracia podría también aplicarse a la mayoría de los partidos verdes mayoritarios que no han hecho propuestas de inversión pública masiva a nivel europeo). En realidad, la gran paradoja es que, a pesar del aumento de la productividad que ha estado ocurriendo en todos los países de la UE-15, las rentas del trabajo han disminuido como porcentaje de la renta nacional, y los ingresos al Estado también han estado bajando en la gran mayoría de países de la Eurozona y de la UE-15, incluyendo España. Las rentas del capital, sin embargo, han subido enormemente. Esta realidad, ampliamente documentada en muchos escritos (véase el libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España, de Juan Torres, Alberto Garzón y Vicenç Navarro), muestra que sí que hay recursos. El problema es que están mal distribuidos, con excesiva concentración de las rentas en los sectores más pudientes de la sociedad. Y ahí está la raíz del problema, tanto en la UE como en España. No puede haber una inversión masiva encaminada a estimular la economía sin una reforma fiscal redistributiva de gran calado que permita un aumento muy notable de la inversión pública. Tal como he señalado en otro artículo (“El abandono de las políticas redistributivas por las izquierdas gobernantes”. Sistema Digital. 06.01.12), el abandono de las políticas redistributivas por parte de la socialdemocracia (y de los partidos verdes) ha llevado a la crisis actual. A no ser que cambien y recuperen su compromiso con la redistribución, no habrá salida de la crisis. El principio de “a cada uno según su necesidad, de cada uno según su habilidad y capacidad” es tan relevante ahora como en la historia de tal movimiento.</p>
<p>La mala distribución de los recursos ha significado un enorme empobrecimiento del Estado. El fraude fiscal, predominantemente de las rentas superiores, ha alcanzado unos niveles sin precedentes, tanto en la UE como en España. Las cifras estimadas a nivel de la UE consideran que el fraude fiscal representa como promedio el 13% del PIB de la Unión Europea, porcentaje que aumenta mucho más en los países de la periferia. En España es un 23%. Y hay que repetir que este fraude se concentra sobre todo en las rentas superiores, tal como el caso español muestra claramente. Según los técnicos de la Agencia Tributaria del Estado español, el 72% de todo el fraude fiscal en España lo realizan las grandes fortunas, las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año (que representan un 0,01% de todas las empresas) y la banca. Este 72% representa 64.000 millones de euros, cantidad equivalente a todos los recortes que está realizando el Estado español. ¿Se atreverán los partidos socialdemócratas a enfrentarse con los grandes evasores fiscales? La experiencia hasta ahora ha sido deprimente.</p>
<p><em>Artículo publicado en El Plural.</em><br />
<a href="http://www.vnavarro.org" target="_blank"><em>www.vnavarro.org</em></a></p>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.attacmallorca.es/2012/02/01/se-requieren-cambios-mas-profundos-en-la-socialdemocracia-que-los-que-se-estan-proponiendo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Alemania impone &#8220;reparaciones de guerra&#8221; al resto de Europa</title>
		<link>http://www.attacmallorca.es/2012/01/29/alemania-impone-reparaciones-de-guerra-al-resto-de-europa/</link>
		<comments>http://www.attacmallorca.es/2012/01/29/alemania-impone-reparaciones-de-guerra-al-resto-de-europa/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 29 Jan 2012 06:00:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>asusini</dc:creator>
				<category><![CDATA[Unió Europea]]></category>
		<category><![CDATA[Alemania]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Europea]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.attacmallorca.es/?p=6530</guid>
		<description><![CDATA[Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC España Al acabar la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles de 1919 hizo responsable a Alemania de &#8220;todos los daños y pérdidas&#8221; causados como consecuencia del conflicto y en su virtud le obligó a hacer frente a &#8220;reparaciones&#8221; millonarias que, después de diversos aplazamientos y anulaciones, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Juan Torres López</strong> – Consejo Científico de ATTAC España</p>
<p>Al acabar la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles de 1919 hizo responsable a Alemania de &#8220;todos los daños y pérdidas&#8221; causados como consecuencia del conflicto y en su virtud le obligó a hacer frente a &#8220;reparaciones&#8221; millonarias que, después de diversos aplazamientos y anulaciones, terminó de pagar en octubre de 2010.</p>
<p>Muchos economistas y políticos de la época, y entre ellos el más famoso de entonces, John Maynard Keynes, mostraron que era imposible que Alemania pudiera pagar esas reparaciones sin empobrecerse trágicamente y sin que así se ocasionasen problemas peores que los que se trataba de resolver. E hicieron ver que incluso sería mucho más útil para los propios aliados promover el desarrollo de la industria y el comercio en Alemania que obligarle a hacer frente a unas cantidades que estaban completamente fuera de su mermada capacidad de pago. Con dramática lucidez, el economista inglés advirtió en su libro <em>Las consecuencias económicas de la paz</em>, que &#8220;si nosotros aspiramos deliberadamente al empobrecimiento de la Europa central, la venganza, no dudo en predecirlo, no tardará”. Así fue.</p>
<p>Años más tarde, las cosas han cambiado mucho. La puesta en marcha del euro a pesar de que se sabía que la unión monetaria estaba mal diseñada, que no contaba con suficientes mecanismos e instituciones de compensación y reequilibrio y que las perturbaciones y los shocks asimétricos iban a ser constantes, inició una especie de guerra económica que esta vez ha ganado Alemania pero, al final, a costa de sufrir también las consecuencias negativas de todo tipo que siempre están asociados a los conflictos que provocan las estrategias de ocupación.</p>
<p>Desde que se creó, Alemania ha impuesto su norma como potencia de economía abierta al resto de los países y especialmente a los del sur europeo. A cambio de ayudas generosas que se venden a su población como si no tuviese contrapartidas, Alemania ha venido colonizando las economías periféricas, bien por la vía directa de la adquisición de activos, convirtiéndolas en importadoras masivas de sus productos, o mediante la financiación del endeudamiento continuado que los déficits en los que necesariamente incurrían lógicamente provocaban.</p>
<p>Antes de la creación del euro, los países menos competitivos, como España, se defendían periódicamente de la agresión comercial de los más fuertes, o de su propia debilidad estructural, devaluando sus monedas y tomándose así un respiro que les permitía mantener mal que bien su tejido productivo y el equilibro exterior. Con la moneda única, y al carecer de esta estrategia defensiva, la potencia exportadora alemana ya no ha tenido barreras (al contrario que le ha ocurrido a los productos de la periferia en centroeuropa) lo que debilitó poco a poco la industria y, en general, la producción nacional en la periferia. Así se iba gestando un gran superávit en Alemania paralelo al déficit de los países periféricos.</p>
<p>De 2002 a 2010 este proceso generó un excedente de 1,62 billones de euros en Alemania, de los cuales solo 554.000 se aplicaron en su propio mercado interno para mejorar su dotación de capital o las condiciones de vida de su población. El resto, 1,07 billones se colocó fuera de Alemania, y de esta parte 356.000 en forma de préstamos y créditos para financiar un modelo productivo en la periferia que, lógicamente, no fuera el que pudiera competir con el alemán. La teoría y la historia económicas nos han enseñado que no podía ser de otra manera: la existencia de una potencia exportadora como la alemana de estos años solo es posible si al mismo tiempo que exporta financia. Tiene que ser así porque, en el marco ya cerrado de una economía como la europea (o del planeta si nos referimos al conjunto de la economía mundial) para que unos tengan superávit otros han de tener déficits y éstos han de financiarlos, evidentemente, quienes disponen de excedentes a su costa.</p>
<p>Este estado de cosas, esta &#8220;guerra&#8221;, ha ido siendo claramente exitosa para las grandes corporaciones centroeuropeas que se han hecho con los mercados que antes les estaban vedados, para los exportadores alemanes, y para los bancos que han obtenido grandes beneficios financiando la deuda creciente de una periferia con cada vez menos capacidad de generar recursos endógenos, puesto que la potencia exportadora en realidad ha de fagocitarlos para poder seguir manteniendo su privilegio exportador.</p>
<p>A pesar de que este estado de cosas era muy claramente perjudicial para los intereses nacionales de países como España, Italia, Irlanda, Grecia&#8230; o incluso me atrevería a decir que de Francia, las élites respectivas lo aceptaron como punto de partida y lo han apoyado puesto que los grandes beneficios de las multinacionales que los estaban colonizando y de los bancos que nadaban en dinero gracias a la deuda gigantesca que se generaba producía un efecto &#8220;derrame&#8221; suficientemente cuantioso como para financiar generosamente a los partidos y a las oligarquías económicas locales y que gracias a ello se han ido así armando con un poder político cada vez más decisivo.</p>
<p>El problema que conlleva un equilibrio de esta naturaleza, tan asimétrico, es que antes o después termina cayendo porque se acaba la capacidad de endeudarse, porque el empobrecimiento efectivo y continuado es insostenible o porque se produzcan impactos externos que agudicen las asimetrías sin que haya, como ocurre en la Unión Europea, suficientes resortes de reequilibrio.</p>
<p>Así, lo que ahora tenemos sobre la mesa en Europa es un problema irresoluble sin cirugía mayor. Alemania ha financiado, en lugar de su propio desarrollo interno y el bienestar de sus ciudadanos o una integración más solidaria entre las economía europeas, un modelo productivo entre su &#8220;clientela&#8221; que no permite a ésta serlo indefinidamente. Cuando se ha producido un impacto externo como la crisis financiera, se ha reducido la demanda en la periferia, ha debido aumentar el déficit público a costa del privado, que en mayor parte ha de destinarse a financiarlo, reduciéndose entonces los déficit que engordan el superávit alemán y disminuyendo la capacidad de pago de la deuda contraída.</p>
<p>Alemania teme ahora haber financiado a unos clientes que al final puede resultar que no hagan frente a sus deudas y ese miedo le empuja a seguir por un camino terrible y claramente equivocado que es el que recuerda las reparaciones a las que ella misma tuvo que hacer frente durante tanto tiempo.</p>
<p>La derecha política alemana y sus grupos de poder económico se empecinan en hacer creer, y en creerse ellos mismos, que la causa de ese peligro es el mal comportamiento de sus socios a cuyos gobiernos tilda de manirrotos (a pesar de que, como en España, hayan incurrido en menos incumplimientos fiscales que la propia Alemania) y a cuyos ciudadanos acusa de haber vivido por encima de sus posibilidades. Y esa creencia le lleva a imponer las nuevas &#8220;reparaciones&#8221; en forma de programas de austeridad (mal llamados de austeridad, como ya he escrito en varias ocasiones porque solo se centran en recortar los gastos vinculados al bienestar social para abrir la puerta a la provisión privada) que, como ocurrió hace poco menos de un siglo, provocaron un efecto perverso del que quizá todavía estamos pagando sus consecuencias. No podrá ser de otro modo porque imponer el empobrecimiento y la recesión a los demás pueblos no podrá evitar, como dijo Keynes entonces, que antes o después se produzca la venganza. En el mejor de los casos, en forma de desintegración europea que igualmente pagará la propia Alemania. Y en el peor, más vale ni siquiera pensarlo.</p>
<p><em>Publicado en Sistema Digital</em></p>
<p><em><a href="http://http://www.juantorreslopez.com/" target="_blank">Ganas de escribir</a></em></p>
<p>&nbsp;</p>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.attacmallorca.es/2012/01/29/alemania-impone-reparaciones-de-guerra-al-resto-de-europa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Desigualdad y desunión europea</title>
		<link>http://www.attacmallorca.es/2012/01/24/desigualdad-y-desunion-europea/</link>
		<comments>http://www.attacmallorca.es/2012/01/24/desigualdad-y-desunion-europea/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 Jan 2012 09:00:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>asusini</dc:creator>
				<category><![CDATA[Unió Europea]]></category>
		<category><![CDATA[desigualdad]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Europea]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.attacmallorca.es/?p=6505</guid>
		<description><![CDATA[José Manuel Naredo – Consejo Científico de ATTAC España Próximo a cumplirse el vigésimo aniversario de la firma del Tratado de Maastricht, la UE no está para grandes celebraciones, sino para preguntarse qué ha fallado. Entre los fallos figuran las “lagunas de Maastricht” relacionadas con la falta de mecanismos de cohesión fiscal y social y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>José Manuel Naredo</strong> – Consejo Científico de ATTAC España</p>
<p>Próximo a cumplirse el vigésimo aniversario de la firma del Tratado de Maastricht, la UE no está para grandes celebraciones, sino para preguntarse qué ha fallado. Entre los fallos figuran las “lagunas de Maastricht” relacionadas con la falta de mecanismos de cohesión fiscal y social y de control y seguimiento de la deuda privada de los países (ya comentadas en Público, 09-05-2010) que presentaron un marco propicio para que las desigualdades y conflictos se acentuaran en la eurozona, espoleadas por la disparidad de modelos, de intereses y de poder observada entre los países miembros. Esta disparidad, que habría podido resultar complementaria en un espacio más cohesionado, se acentuó hasta convertirse en un conflicto que no sólo enfrenta a países comercialmente excedentarios o ahorradores, como Alemania, y países deficitarios, como España, acostumbrados a cubrir su necesidad de financiación atrayendo capitales del resto del mundo. O a países que apoyan el crecimiento económico en su capacidad exportadora y aquellos otros habituados a apoyarlo en burbujas especulativas y demandas internas. También enfrenta, por un lado, a una Alemania interesada en mantener un euro fuerte, tanto por su condición de acreedora como por el hecho de que una divisa fuerte apoya su competitividad en la deslocalización de procesos exigentes en mano de obra barata y contaminación, para ensamblar y exportar productos de alto componente tecnológico cuya marca de calidad hace su demanda poco sensible al aumento de precio. Y, por el otro, a países como España que, sin devaluación de la moneda, difícilmente pueden apoyar la reactivación económica en la expansión de unas exportaciones poco diferenciadas y/o con escaso componente tecnológico.</p>
<p>La cerril imposición de los intereses alemanes impone también, sin decirlo, la desintegración europea: mientras en 2011 los países europeos del sur –tras recortar gastos sociales, salarios y pensiones que apenas eran la mitad de los pagados en Alemania– se hundían más y más en la depresión, la economía germana sacaba partido de ello acusando un notable repunte económico, animado por la atracción de capitales que ahora ejerce como “país refugio”. ¿Hasta cuándo durará la ceguera voluntaria de nuestros gobernantes hacia los problemas de fondo de la eurozona?<br />
<em><br />
Artículo publicado en Público.</em></p>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.attacmallorca.es/2012/01/24/desigualdad-y-desunion-europea/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El acuerdo secreto de Tim Geithner con los dirigentes de la Unión Europea</title>
		<link>http://www.attacmallorca.es/2012/01/20/el-acuerdo-secreto-de-tim-geithner-con-los-dirigentes-de-la-union-europea/</link>
		<comments>http://www.attacmallorca.es/2012/01/20/el-acuerdo-secreto-de-tim-geithner-con-los-dirigentes-de-la-union-europea/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 20 Jan 2012 12:00:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>asusini</dc:creator>
				<category><![CDATA[EE.UU.]]></category>
		<category><![CDATA[Unió Europea]]></category>
		<category><![CDATA[banca]]></category>
		<category><![CDATA[Unión Europea]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.attacmallorca.es/?p=6482</guid>
		<description><![CDATA[Michael Hudson &#8211; Sin Permiso Los mercados de valores estadounidenses y extranjeros siguen zigzagueando salvajemente a la espera de despejar la incertidumbre sobre la supervivencia del euro y ante unas sufridas poblaciones que arrostran las consecuencias de las políticas de austeridad neoliberal impuestas a Irlanda, Grecia, España, Italia, etc. Voy a contarles la historia que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Michael Hudson &#8211; </strong><em>Sin Permiso</em></p>
<p>Los mercados de valores estadounidenses y extranjeros siguen zigzagueando salvajemente a la espera de despejar la incertidumbre sobre la supervivencia del euro y ante unas sufridas poblaciones que arrostran las consecuencias de las políticas de austeridad neoliberal impuestas a Irlanda, Grecia, España, Italia, etc. Voy a contarles la historia que me fue confiada por responsables económicos europeos en relación con los últimos episodios caóticos en Grecia y en otras economías europeas deudoras y presupuestariamente deficitarias. (Faltan los detalles, puesto que las negociaciones se han desarrollado en el más absoluto de los secretos: lo que sigue es, pues, una reconstrucción.)</p>
<p>En otoño de 2011, resultaba evidente que Grecia no podría saldar su deuda pública. La UE sacó la conclusión de que había que depreciar esa deuda en un 50%. La alternativa a eso era la quiebra sobre el total de la deuda. Así que, básicamente, la solución para Grecia venía a reproducir lo que había ocurrido con la deuda latinoamericana en los 80, cuando los gobiernos substituyeron la deuda existente y los préstamos bancarios por bonos Brady, así llamados por el secretario del Tesoro de Reagan, Nicolas F. Brady. Esos bonos tenían un principal más bajo, pero al menos se consideraba seguro su cobro. Y en efecto, se hicieron los pagos.</p>
<p>Esa quita griega del 50% parecía radical, pero los bancos europeos ya habían cubierto sus apuestas y subscrito seguros de impagos: los bancos norteamericanos se hacían cargo de buena parte de esos seguros.</p>
<p>En diciembre de 2011, un cuarto de siglo después de Brady, el secretario del tesoro de Obama, el señor Geithner, viajó a Europa para reunirse con los dirigentes europeos y exigirles que Grecia depreciara su deuda sobre la base de quitas voluntarias por parte de bancos y acreedores. Explicó que los bancos norteamericanos habían apostado a que Grecia no quebraría, y que, por lo mismo, su situación patrimonial neta era tan precaria que, si tenían que pagar por su mala apuesta, irían a la quiebra.</p>
<p>Según me contaron los banqueros alemanes la situación, Geithner amenazó con cargarse a los bancos y a las economías europeas, si no se allanaban a pagar el pato y cargar ellos con las pérdidas: los bancos estadounidenses no tenían que pagar por los seguros colateralizados de impagos (CDOs) y por otras apuestas en las que habían vertido miles de millones de dólares.</p>
<p>Los europeos estallaron de indignación. Pero Geither terminó por ofrecerles un trato. De acuerdo: la Casa Blanca permitirá la quiebra de Grecia. Pero los EEUU necesitan tiempo.</p>
<p>Convino en abrir una línea de crédito de la Reserva Federal al Banco Central Europeo (BCE). La Fed suministraría dinero para prestar a los bancos en el interin cuando las finanzas de los gobiernos europeos desfallecieran. Se daría tiempo a los bancos para que pudieran deshacer sus garantías de quiebra. Al final, el BCE sería el acreedor. El BCE –y presumiblemente, la Fed— cargarían con los costes, “a expensas del contribuyente”. Los bancos estadounidenses (y probablemente también los europeos) evitarían así cargar con unas pérdidas que se llevarían por delante su situación patrimonial neta.</p>
<p>¿Cuáles son realmente los detalles de este acuerdo? Lo que sabemos es que los bancos estadounidenses están retirando la renovación de sus líneas de crédito a los bancos y a otros prestatarios europeos a medida que van expirando. El BCE actúa para cubrir la brecha. A eso se le llama “suministro de liquidez”, pero más parece un suministro de solvencia en una situación de insolvencia básica. Después de todo, una deuda que no puede devolverse, nunca se devuelve.</p>
<p>La idea de Geithner es que lo que una vez funcionó, puede volver a funcionar. Cuando la Reserva Federal o el Tesoro cargan con una pérdida bancaria, lo que hacen, simplemente, es imprimir deuda pública o abrir un depósito para los bancos en el banco de la Reserva Federal. La opinión pública no ve eso de manera tan perspicua como cuando le arrebatan directamente el dinero. Y el gobierno se limita a decir que se trata de “salvar al sistema financiero”, sin mencionar el coste del asunto “a expensas del contribuyente” (¡no a expensas de los bancos!).</p>
<p>Es un regalo.</p>
<p><em>Artículo publicado en Sin Permiso</em></p>
<p>&nbsp;</p>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.attacmallorca.es/2012/01/20/el-acuerdo-secreto-de-tim-geithner-con-los-dirigentes-de-la-union-europea/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

