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Contrattacando con éxito

21 novembre, 2010 - Estatal

Noticias ATTAC – 20 de noviembre 2010

Ochocientas personas, en números redondos, acudieron el miércoles a conocer las “estrategias frente a la dictadura de los mercados”, que iban a exponer Federico Mayor-Zaragoza, Carlos Berzosa, Viçens Navarro y Lourdes Lucía. También estaba anunciado Juan Torres, pero una indisposición de su esposa le impidió acudir al debate organizado por Attac Madrid.
Ochocientas personas, pero no todas pudieron conocer las alternativas económicas y sociales propuestas por los ponentes. En la sala Valle Inclán del Círculo de Bellas Artes había doscientas cincuenta. La sala solo tiene ciento ochenta butacas. Se añadieron veinte sillas, y el resto asistió a la sesión de pie, o sentados en el suelo. En los vestíbulos y en las escaleras, hasta donde se podía oír a los intervinientes, había otras doscientas cincuenta personas, más o menos (en este caso no cabe decir veinte, según la policía). Y los conserjes de la entrada informaron a la organización que habían aconsejado no subir a no menos de trescientos asistentes. Hasta pasadas las ocho de la tarde, una hora después del comienzo anunciado del acto, estuvieron llegando gentes interesadas en las propuestas.
Se hubiera llenado una sala con mil butacas. Y este quizás es el dato más relevante para quienes creen que otro mundo, con una política diferente a las restricciones económicas y sociales a los trabajadores, es posible. Un hecho que indica que la sociedad española no está tan pasiva ante el abuso de los mercados y los mercaderes, que tanto agreden a la mayoría de ella.
Mil personas que hubieran oído a José Luis Sampedro, presidente de honor del consejo científico de Attac, recomendarles libertad para informarse, asociarse y hacer visible su desacuerdo con las políticas que les imponen. Tomar conciencia del poder que tienen como consumidores y como contribuyentes. Como ciudadanos. Sampedro no pudo estar en la sala. Sus palabras se expusieron a través de un vídeo, habladas con su mente más lúcida y combativa que nunca, a pesar de su mermada salud.
Hubieran oído a Federico Mayor-Zaragoza, miembro de comité de apoyo de Attac, denunciar el inmenso poder de las industrias militar y energética, y del poder de los medios de comunicación que les sirven de portavoz. Le hubieran oído denunciar que el comercio de armas mueve diariamente cuatro mil millones de euros, mientras mueren de hambre setenta mil personas, más de la mitad niños. Y le hubieran oído invocar el segundo párrafo de la Declaración de Derechos humanos de la ONU: “ha llegado el momento de decir, pacíficamente, basta”. De hacer visible la oposición a la pérdida de derechos ganados a lo largo de años.
También hubieran presenciado el aprovechamiento del acto por un grupo de cenetistas para protestar contra las medidas administrativas de la Universidad Complutense de Madrid, de la que Carlos Berzosa es rector. “La Complutense explota y despide”, gritaban”, mientras repartían una hoja con sus denuncias y reivindicaciones.
Como economista crítico, y miembro del consejo científico de Attac, Carlos Berzosa propugnó el establecimiento de un sistema fiscal progresivo, la lucha contra el fraude fiscal, la recuperación del impuesto sobre el patrimonio, y el establecimiento de un verdadero impuesto (no el ridículo 1%) a las Sociedades de Inversión Colectiva, las SICAV. En definitiva, vencer las dificultades provocadas por los bancos especuladores con mayores ingresos públicos, en lugar de con menores gastos. Y le hubieran oído recomendar poner el optimismo de la voluntad frente al pesimismo de la inteligencia.
Y hubieran oído a Viçens Navarro, también miembro del consejo científico de Attac, denunciar la injusticia que supone aumentar indiscriminadamente la edad de jubilación, en función del aumento de la esperanza de vida, que no es igual para todas las capas sociales. “Hay una diferencia de diez años de esperanza de vida entre la alta burguesía y la clase trabajadora no cualificada”. Y a la jerezana que se encuentra en Madrid visitando a su hija afirmar: “Acabo de descubrir que me quedan diez años menos de vida”. Una afirmación que luego amplió en su blog belijerez-alcaerlatarde.
Y finalmente a Lourdes Lucía, presidenta de Attac Madrid, exponer los diez años de acción de este movimiento social a favor de la imposición de un impuesto a las transacciones financieras, libres ahora de cualquier regulación. “Algunos nos acusan de no querer trabajar, de querer vivir a costa del Estado. Pero es mentira. Sólo queremos trabajar con unas condiciones y un salario dignos”.
Quienes no pudieron estar en la sala, ni en las escaleras, y quienes no pudieron asistir al debate, lo podrán conocer en la grabación que realizó el Círculo de Bellas Artes, y que colgará en su página web a principios de la próxima semana.

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