Menu

El #25Abril es futuro: o povo é quem mais ordena!

27 abril, 2014 - Opinió, Unió Europea

Àngels Martínez Castells – Consejo Científico de ATTAC España
image
Sí. Hoy se cumplen ya 40 años. Y sigue pendiente la tarea de devolver la voz, la fuerza y su significado a los valores de un 25 de Abril que concretó una esperanza de dignidad y liberación en un suelo europeo que se quiere yermo para el poder de sus pueblos, entre los retazos de fascismos transnochados y troikas antipersonas.
La revolución de Abril sigue pareciéndome un ejemplo y el momento más brillante de la historia de Portugal. Fue un tiempo de complicidades colectivas, plurales y compartidas, de gente en calles y plazas rompiendo miedos, grilletes y mordazas, dando su verdadero sentido a la libertad al ejercerla y vincularla de manera indisoluble con la alegría de estar vivo, y forjar en la práctica esos derechos humanos tan reales que enlazan del modo más íntimo la libertad en la igualdad.
Fue un tiempo entusiasta y consciente de afirmación y defensa de los verdaderos intereses nacionales – que no son más que el interés de la población, de las mujeres y hombres trabajadores. Un tiempo en el que se entendió muy claro, a la luz de los claveles, que hablar de soberanía significaba desafiar colonialismos de muerte e imperialismos (que hoy siguen fustigándonos) tan inmisericordes como caducos.
Hace 40 años fue hora de iniciar la construcción de una nueva etapa de democracia “a la sombra de una encina que no sabía su edad”: por la justicia social, los derechos más amplios y la paz y solidaridad con todos los países y los pueblos del mundo. Fue tiempo de construcción de una democracia económica, social, política, cultural y participativa, con un componente crucial que se consagró en la Constitución de 1976.
La Revolución de Abril significó la libertad, el derecho al trabajo con derechos, el derecho a la salud, a la educación, a la Seguridad Social. Fue la experiencia histórica en la que la tierra pasó a manos de quienes la trabajan, y los principales sectores estratégicos de la economía se pusieron al servicio del pueblo y del país. Y fue la construcción de la democracia local, el final de la guerra colonial, la liberación de otros pueblos del yugo colonial. La libertad del 25 de Abril de Portugal fue también el fin de su aislamiento internacional.
Hoy la situación en Portugal (y en toda Europa) es bien diferente, y sólo demuestra con ello que el 25 de Abril no es pasado: es FUTURO. El camino abierto el 25 de Abril de 1974 sigue abierto: basta con que nos creamos que SÍ se puede, y que hoy y siempre, “o povo e quem mais ordena”.
Punts de Vista

ATTAC Mallorca no s'identifica necessàriament amb els continguts publicats, excepte quan estan signats per la pròpia organizació.