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Goldman Sachs dice que no hay nada de qué arrepentirse

29 abril, 2010 - Entitats financeres

G. Martínez Expansión
Wall Street está cada vez más lejos de Main Street (como se conoce a los ciudadanos de a pie en Estados Unidos). Esta distancia, que permite que mientras la salud de la banca se recupera, el desempleo crezca (está en el 9,7%), se escenificó ayer en el Senado.
Siete directivos de Goldman Sachs, incluido el presidente (Lloyd Blankfein), defendieron al banco, a su modelo de negocio y a sus prácticas de los ataques que sufrió por parte de la Cámara Alta. Ésta se encuentra inmersa en un año electoral, con los votantes descontentos con la evolución de la economía real, y tramita un proyecto de reforma de la regulación financiera.
El Senado acorraló al banco, delante de un público que incluyó activistas vestidos con uniformes de cárcel y con pancartas que afirmaban: “Goldman deja de saquear a América”. La sesión se celebró después de que la SEC, la CNMV de EEUU, haya demandado a la entidad. El organismo le acusa de ocultar información a los inversores en la venta de emisiones de deuda. “Su comportamiento atenta contra la ética”, señaló John McCain, rival de Barack Obama (presidente de EEUU), en las elecciones. McCain afirmó que el banco rendirá cuentas “ante los jueces y ante los estadounidenses”.
Una “cagada”
Los directivos de Goldman presentes en el Capitolio fueron sometidos a un duro interrogatorio, tras analizar 901 folios de documentación en torno a la demanda de la SEC. La principal queja de los senadores es que el banco comercializara productos financieros a inversores, (obligaciones de deuda colaterales), a pesar de que correos electrónicos revelados ayer entre varios empleados del departamento de ventas calificaban estos derivados como “basura” o como una “cagada”, entre otros adjetivos.
El presidente y el director financiero de Goldman Sachs (David Viniar) respondieron a esta crítica en sentido contradictorio. Blankein aseguró que los inversores “sabían los productos que estaban comprando” y que los empleados de ventas “tienen que ser honestos” y decir lo que opinan. Viniar, por el contrario, consideró “desafortunado” que sus empleados calificaran estos productos como basura.
Para algunos de los directivos presentes en la sala, como Fabrice Tourre (responsable de la venta de los productos), esta fue su primera aparición pública desde que se presentó la demanda, el 16 de abril. “Niego categóricamente las alegaciones de la SEC y me defenderé en los tribunales”, indicó Tourre.
El intermediario financiero, de 31 años, lamentó haber sido objeto “de ataques infundados”. Tourre indicó que “asume” la responsabilidad de sus actos y le “entristece” el impacto de la crisis en la sociedad americana, pero que su conducta “fue apropiada”. En este mismo sentido, Daniel Sparks, que dirigía la división hipotecaria de Goldman en el momento de los hechos a los que se refiere la demanda, apuntó: “Cometimos errores y lo sentimos por nuestros clientes, que perdieron dinero. Pero no me arrepiento, porque no hicimos nada malo”.
Esta falta de remordimiento irritó a los senadores. “Debería usted arrepentirse”, indicó Carl Levin.
Falta de ética
Los senadores consideraron una falta de ética que Goldman revelara el pasado fin de semana unos correos electrónicos entre Tourre y su novia, que retrataban al intermediario como una persona descentrada, con conflictos internos y dudas sobre el mercado. Estos correos están en francés y el Senado comunicó que Goldman puso traductores a disposición de la prensa para interpretar los intercambios electrónicos.
Los senadores preguntaron al director financiero de Goldman si era ético publicar estos emails, que buscan culpar a Tourre del fraude, en opinión de los políticos. Viniar respondió que sí.
Dudas sobre la reforma de la regulación
El debate en torno a Goldman Sachs y su implicación en un presunto fraude en la comercialización de productos de renta fija se produce en un momento en que la Casa Blanca y el Congreso debaten la reforma de la regulación financiera. El plan, que todavía no ha podido ser votado en la cámara por la oposición de los demócratas y que sigue negociándose, puede ser perjudicial para la banca. Así lo aseguró ayer Sheila Bair, presidenta de Fdic (la Corporación del Depósito).
En su opinión, las grandes firmas financieras podrían ver recortado su rating si sale adelante una de las piezas clave de la reforma, un mecanismo de nueva creación que permitirá a los organismos reguladores desmantelar a las firmas bancarias. Bair considera que este mecanismo elimina la creencia implícita de que las entidades están respaldadas por el Gobierno, lo que puede forzar la rebaja de rating, informa Reuters.
Todos lo sabían
Goldman aseguró que los inversores institucionales que compraron las obligaciones de deuda colaterales sabían que estaban invirtiendo en productos sofisticados. La selección de las titulizaciones que estaban dentro de estas obligaciones no fue realizada por el gestor John Paulson, como dice la SEC, según los directivos del banco.
Nada contra el cliente
Los ejecutivos del banco de inversión negaron que operaran por cuenta propia, actuando en contra de los intereses de sus clientes, tal y como le acusan los senadores. La entidad asegura que no fue la única que no anticipó la severidad de la crisis y culpa también a otros bancos, a las agencias de rating y a los reguladores.

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