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La patronal española partidaria de la Inseguridad Social

1 agost, 2009 - Treball

José Antonio Pérez – ATTAC Madrid
Dicen que se ha roto el diálogo social, pero la sociedad en su conjunto sigue dialogando, y lo hace también en términos económicos. Pues, aunque con menor intensidad, se siguen efectuando día a día operaciones de compraventa e incluso se establecen contratos laborales allí donde el margen de beneficio permite a los pequeños empresarios contratar un empleado.
Lo que en realidad se ha roto ha sido el diálogo entre unos sindicatos que no representan, por número de afiliados, más que a un reducido porcentaje de la población laboral, y una patronal que no representa más que los intereses de los grandes grupos económicos.
Porque Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), no representa a los pequeños emprendedores. Esos que con esfuerzo mantienen un bar, un restaurante, un hostal, un taller de reparación de automóviles, una tienda de comestibles, una droguería, etc. Ferrán es un auténtico filibustero de la economía, uno de esos “liberales” de guardarropía que en tiempos de bonanza claman para que el Estado no intervenga en sus asuntos, pero que al llegar la crisis, piden a gritos la acción salvífica del Estado. Ferrán, en concreto, pedía textualmente que si hiciera un “paréntesis en el mercado”.
Ahora Ferrán, y la entidad que representa, quieren aprovechar la crisis para rebajar aún más los costes laborales, estableciendo el despido libre. El despido improcedente libre, debería precisarse, puesto que el despido es libre en España. Quizá no haya otra libertad tan grande como la libertad de despido, sólo que, cuando el despido es improcedente conforme a la ley, ésta establece una indemnización. Que es precisamente la que quieren cargarse Ferrán y sus secuaces, que se han levantado de la mesa de negociación al encontrarse con que ni esos débiles sindicatos ni el cada vez más debilitado gobierno de Rodríguez Zapatero, podían traspasar ciertas “líneas rojas” que supondrían conducir a la población laboral a una situación de auténtica Inseguridad Social.
Ante la ausencia de acuerdo en diálogo social, Rodríguez Zapatero anunció que el Gobierno aprobará el próximo 13 de agosto, por decreto ley, las nuevas ayudas de 420 euros mensuales para las personas que hayan agotado su cobertura por desempleo. Dichas ayudas serán inicialmente por seis meses. Esta medida debería haberla tomado unilateralmente hace tiempo, sin esperar a ningún tipo de negociación con los filibusteros de la CEOE, que en ningún caso hubieran aportado un céntimo a los fondos necesarios para atender esa ayuda.
Mientras tanto, envalentonado por los suyos, Ferrán vuelve a la carga, exigiendo “reformas estructurales urgentes que necesita el mercado laboral español”, pronosticando que, de otra forma, las cifras de paro “serán mucho más preocupantes” en un futuro. ¿Es una nueva amenaza? En ese caso, la ciudadanía, integrada mayoritariamente por personas trabajadoras, debería comenzar a preocuparse.
Ya he comentado en este blog que el mundo de los negocios entiende el despido libre más como una cuestión disciplinaria que como una exigencia económica. Como señala Michal Kalecki “Bajo un régimen de pleno empleo, el ‘despido’ dejaría de desempeñar su papel disciplinario. Se minaría la posición social del jefe o patrón y crecería la confianza en sí misma y la conciencia clasista de la clase trabajadora. […] Es cierto que bajo un régimen de ocupación plena las ganancias serían mayores que el promedio de las mismas bajo el laissez-faire. Pero los líderes del mundo de los negocios aprecian más la ‘disciplina de las fábricas’ y la ‘estabilidad política’ que las ganancias mismas. Su instinto de clase les advierte de que el desempleo es parte integrante del sistema capitalista normal”.
Ejercen así esa forma de violencia del poder privado a la que se refieren Gerardo Pisarello y Jaume Asens, del Observatorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Barcelona.
http://carnetdeparo.blogspot.com/

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