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Robert Fisk:"Hay más soldados occidentales en el mundo musulmán hoy que en la época de las cruzadas"

28 agost, 2010 - Opinió

Entrevista Noticias de Guipúzcua
Robert Fisk es uno de pocos periodistas de la vieja escuela que sigue en activo. Lleva 34 años en Oriente Medio, primero trabajó para The Times y tras una polémica con sus editores por defender la integridad de sus trabajos se pasó a The Independent. Ha cubierto todas las guerras importantes de la segunda mitad del siglo XX, desde Afganistán hasta Argelia, pasando por los Balcanes. Su libro La gran guerra de la civilización, en el que cuenta, entra otras muchas cosas, sus entrevistas con Osama Bin Laden, es una crónica en primera persona de un mundo trepidante. Nunca dejó de ser un british man en la zona, pero siempre ha buscado el otro lado de la historia. Mantenemos una larga conversación en el restaurante italiano de Beirut que él elige… y no duda en hacer que esta joven freelance pague la cuenta.
Empecemos por Irán. ¿Qué fue la “revolución verde”?
El problema de Irán es que no va a ninguna parte. Creo que Ahmadineyad ganó las elecciones, pero no con el margen que dieron los resultados oficiales. Falseó los resultados y esto puso en evidencia la corrupción del régimen. Esta gente se preguntó por qué tenían que aceptar la corrupción y la televisión les presentó como contrarrevolucionarios, pero yo no vi a nadie que quisiera el fin de la República Islámica. Muchos de ellos se sentían insultados por la ignorancia y estupidez de Ahmadineyad. Dirige tan mal el país que las sanciones son innecesarias: ¡tienen que importar petróleo refinado! La República Islámica es lo que yo llamo una necrocracia: está dirigida por los muertos y para los muertos. Este es su principal problema, no la energía nuclear, no América.
¿Cree que es posible una guerra entre Estados Unidos e Irán?
Es la peor pesadilla de Obama. Hará todo lo que pueda para evitarlo. Pero cuando tienes un país como Israel, con gente como Avigdor Lieberman, que es el Ahmadineyad de Israel, ¿cómo puedes estar seguro de que no lo harán? He hablado con militares estadounidenses que afirman claramente que no podrían sostener una tercera guerra. Incluso ahora, Afganistán ya es demasiado. He calculado que, en proporción a la población, hay más soldados occidentales ahora en el mundo musulmán que en la época de las cruzadas del siglo XII. Un verdadero telón de acero.
¿Afganistán se ha convertido en un nuevo Vietnam?
Vietnam fue distinto porque los americanos morían por cientos de miles. Pero en términos económicos sí es comparable. Ahora han adoptado los métodos israelíes: bombardean un edificio con aviones no tripulados y después regresan y matan a los que acuden a rescatar a las víctimas. Cuando bombardean una aldea, nadie acude, y se pueden escuchar los gritos durante media hora, hasta que vuelven a bombardear y los gritos enmudecen. ¿Así pretendemos convencerles?
Una de las cosas más importantes de Oriente Medio es que en Occidente pensamos que esta gente es estúpida. Y no lo son. Les bombardeamos, les invadimos sin permiso y les pedimos que nos den las gracias. Y después pretendemos enseñarles. Una gran tierra de literatura, con toda su historia y todo su conocimiento, de una gente que nunca perdió su religión, como nosotros la perdimos. La gran cuestión para el mundo musulmán es ¿cómo podemos aceptar estar dominados militar, económica, social y culturalmente por gente que ha perdido su fe? De esto se trata. No es un choque de civilizaciones en plural. Aquí hay una sola civilización.
Un imperio que no quiere aprender…
¿Qué tienen los americanos? Todas esas universidades, con departamentos de estudios hebreos, árabes, islámicos, de oriente medio, que manejan presupuestos de cientos de millones de dólares. Y vas al Departamento de Estado y es como estar rodeado de críos. Es ridículo. Condoleezza Rice vino a Beirut poco después de la masacre de 2006. Después de ver cuerpos de niños sin cabeza fui a su rueda de prensa. ¡Dijo que aquello podía ser la sala de parto de un nuevo Oriente Medio! ¿Pero está loca? Y después besó al primer ministro, Fuad Siniora, en público. Hezbolá tomó fotos y ¡buff! ¡Estos nunca aprenderán! Los norteamericanos sólo se preocupan por el dinero.
Pero hoy la asimilación no es un objetivo para este “imperio”.
Bueno, tampoco estoy muy seguro de cuáles son los objetivos. Es interesante que la revelación sobre las reservas afganas del mineral que sirve para fabricar teléfonos móviles fue hecha por el Pentágono, cuando, de hecho, los rusos ya habían estado trabajando sobre ello desde los años 80. Lo plantearon como “otra razón para quedarnos en Afganistán”, pero si llegas a este punto, estás acabado. No necesitas Wikileaks.
¿Es inminente otra guerra en Líbano?
Sí, será el año que viene. Tanto Israel como Hezbolá quieren la guerra. Hezbolá quiere demostrar que puede vencer a los israelíes de nuevo e Israel quiere resarcirse de la derrota de 2006. Israel no ha ganado una guerra desde 1973. Y en medio hay 1.200 soldados, la mayoría de la OTAN, en la frontera. Aunque a Obama ahora no le interesa, no lo parará. Líbano es el pulmón a través del que respira Irán. Y Hezbolá es el frente de guerra para Irán. Si atacas Irán, ellos atacan América y Hezbolá puede atacar a Israel, y entonces Israel corre a pedir ayuda a los norteamericanos. Y obtienen misiles, helicópteros apache… todo lo que quieren. Siempre ocurre lo mismo: cuando Israel destruye algo, los contribuyentes europeos pagan por la reconstrucción y los contribuyentes norteamericanos pagan su armamento. ¡Esto es un buen acuerdo transatlántico!
¿Israel no se arriesga a otra derrota como la de 2006?
El ejército israelí no volverá a invadir Líbano, porque serían aplastados. Atacarán con aviones no tripulados, con misiles… Será terrible. La cuestión es ¿tiene Hezbolá misiles que puedan acabar con la supremacía aérea israelí?

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