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Ya lo decíamos, el poder quiere la gran coalición

26 maig, 2012 - Estatal

Carlos Martínez – ATTAC Andalucía
La noticia de una reunión Rajoy-Rubalcaba no es buena, aunque los medios del sistema la hagan aparecer como tal. No en balde el grupo PRISA, entre otros, lleva tiempo instando a un gran acuerdo, al objeto de salvar este tinglado de política y negocios, entreverados, y con la monarquía como epicentro, llamado Reino de España.
Algunas y algunos llevamos tiempo avisando y advirtiéndolo. Escrito está y dicho también. Ya lo tenemos a la vista. Rubalcaba se ofrece a Rajoy como valedor ante Hollande, y Rajoy se encarga de la Merkel. ¿Pero quien se encarga de las clases populares de este Estado? Pues ese es el problema, que tras dos huelgas generales, la huelga sectorial de la enseñanza, las manifestaciones multitudinarias y el 15M, así como diversas plataformas y entes unitarios y convergentes, el pueblo se está encargando él solito de defenderse y de proponer alternativas.
El pacto de estado -o gran coalición sistémica- trata en el fondo del salvar dos cosas fundamentales: a los bancos y su no rescate mediático -pues el real ya se ha producido, y lo estamos pagando con los recortes e impuestos la ciudadanía- y unos vagos planes de inversiones, al objeto de justificar el status quo y el modelo vigente.
Las mejores inversiones ahora son acabar con los recortes, hacer un banco público y recuperar el deteriorado sector público, además de perseguir el fraude fiscal, sobre todo el gran fraude, y propiciar el cambio de modelo económico, en el que la economía social tiene mucho que decir. Con unos servicios públicos anoréxicos, el empleo bajo mínimos, las clases populares empobrecidas y la gente en la calle, El PP está contra las cuerdas, la monarquía desprestigiada y la economía especulativa hundida. La oligarquía bancaria nerviosa y atemorizada por su desprestigio generalizado y el peligro diario que sufre, bien de hundirse en las bolsas y los mercados o de que un día de estos, justamente enfadados y hartas, le retiremos nuestros fondos y cuentas.
Aquí en este Estado lo que hace falta es cambiar de modelo, y democracia con reparto -reparto de la riqueza, la tributación, los bienes y servicios y la ley- en paz, igualdad y libertad. La propuesta de Rubalcaba es un balón de oxigeno para el PP que no merece. Al PP solo hay que echarlo. Las personas que estamos luchando debemos saber que les estamos poniendo muy nerviosos y que estamos en el buen camino. Las tonterías de Esperanza Aguirre y de otros liberales de extrema derecha del PP, son solo reflejo de que están contra las cuerdas, pero también de que van a por todas y su solución es la autoritaria, al objeto de imponer su ultra-liberalismo suicida. Estamos ante una situación de emergencia, y el sistema oligárquico-monárquico que sufrimos lo sabe. Tanto que solo le importan ya dos asuntos: los bancos y el orden público.
No se puede consentir una gran coalición de facto, que además no logrará nada, pues en el fondo de lo que se trata es de aplicar un neoliberalismo tal vez dulcificado y que nada resolverá. La izquierda social, sindical y los nuevos movimientos ciudadanos de regeneración democrática no pueden consentir ningún paso hacia atrás, pero tampoco rebajar las protestas, o esto nos producirá un gran daño social. A nosotras y nosotros no se nos ha perdido nada defendiendo un sistema roto que ha liquidado sus propios acuerdos de la Transición, y ha comenzado a derribar lo poco que de estado del bienestar quedaba.
Esto les costará muy caro a ambas fuerzas políticas de hacerse realidad. Pero las clases populares tienen herramientas y voluntad. Construir una fuerza del cambio real de sistema es pues prioritario. Los frentes y coaliciones amplios de las izquierdas y las fuerzas sociales que están surgiendo en Europa, en Francia, en Grecia y en otros países, son una clara referencia a observar como posibilidad de recambio de los oligarquizados partidos que sufrimos. La familia socialista, en sus diversas ramas, no puede permanecer como si nada ocurriera, salvo que cúpulas y sectores de la misma -en el PSOE- se hayan plegado ya al neoliberalismo (si esto último ha ocurrido y parece que así es). Ante lo cual algunas y algunos, en nombre de los valores e ideas de la igualdad, deben dar el paso y posibilitar un nuevo ente de las izquierdas herederas de Iglesias, Jaurés, Kaustky, Largo o Negrin, pasando por Olof Palme y llegando a Oskar Lafontaine.
Es este un momento de decisión y de responsabilidad. Es el momento de que los de abajo, todas y todos los de abajo, sepamos que ellos, los de arriba, lo de arriba, está preocupado, nervioso y comienza a estar asustado, pues ni llega el empleo, ni la recuperación está a la vista. Ellos no están capacitados para proponer las alternativas necesarias. ¡¡¡QUE SE VAYAN TODOS!!!
Construyamos la convergencia entre iguales. Perseveremos. Lo que nosotras y nosotros las victimas de la crisis, no levantemos, nadie lo hará. A ellos solo les importan los bancos y proteger los intereses de la oligarquía española. A los y las de abajo nos preocupa nuestro futuro, el de nuestros hijos y nietos y la felicidad. Sigamos en las calles y preparemos, como estamos haciendo ya, el Junio Caliente.
 Portuario en excedencia

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